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Homofobia: enfermedad crónica de la sociedad mexicana

Por Aura Sabina
Estudió Ciencias de la Comunicación (FCPyS), es poeta y colabora en varias revistas independientes.
El siglo XXI alcanzó ya la primera década; sin embargo, todavía existen serios problemas de discriminación en torno a la comunidad homosexual, la cual sigue siendo vista como pecaminosa e inmoral. Esta óptica errónea ha dado como fruto diversos actos criminales de agresión, física, verbal, psicológica y moral a la comunidad Lésbico, Gay, Bisexual, Transexual, Transgénero e Intersexual.(LGBTTI).
En América Latina, México ocupa el segundo lugar en homofobia
La consumación de las primeras bodas gay en marzo de 2010 provocó que algunos sectores cedan en su oposición. El 52% de la población nacional aceptaría legalizar estas uniones (ocho puntos más que en enero), la primera vez que esta posición constituye mayoría. En la Zona Metropolitana de la Ciudad de México, la aceptación asciende a 61%. [1]
El rechazo total a estas uniones va en retroceso: 38% dice que no debe legalizarse bajo ninguna circunstancia, 24 puntos menos que en diciembre de 2000 y ocho menos que en enero pasado. La aceptación a estas uniones sigue teniendo matices: una parte, la más extendida, se inclina porque tengan los mismos derechos que los matrimonios heterosexuales (38%), pero otra cree que deben contar con menos derechos (22%). [2]
Se estima que entre el 10% y 20% de la población en México no es heterosexual. No obstante, la mayoría de ellos elige mantener al margen su preferencia sexual para evitar ser despedidos o despedidas de su trabajo.
Las reacciones homofóbicas contra la comunidad lésbico, gay, bisexual y transexual ya se están generando. "Se dice que mientras haya mayor visibilidad, es más probable que crezca el rechazo", afirma el escritor y periodista Fernando del Collado.
El domingo 14 de marzo de 2010, dos chicos fueron agredidos en la Zona Rosa (DF) por ser gays. Los insultaron y abofetearon, y les dejaron una memoria usb con un video en pro de la homofobia. El grupo agresor se llama Justicia Ciudadana y están realizando una "limpieza de conciencias", según presentaron en denuncia ante el Consejo para la ley y los derechos humanos.
Muchos de estos crímenes no son denunciados pues se considera que "la institución más homofóbica es la Procuraduría del DF, porque es una autoridad manejada por hombres de pensamiento machista", explican integrantes de Asilegal, organización que en 2009 envió un informe a la ONU sobre el alto grado de homofobia en México.
Activismo virtual homofóbico
Abrí el facebook . Regina me ha solicitado hacerme fan de un grupo en contra de las comunidades homofóbicas. Inmediatamente me uní. Descubrí páginas cuyos nombres van desde "Ser gay es recalcitrante", "Por los que odiamos a los homosexuales" y "En contra del matrimonio gay", hasta "Las puertas están cerradas para los homosexuales", "Se aceptan todo tipo de agresiones contra los homosexuales".
Inmediatamente revisé estas páginas. Videos deplorables, con una propaganda absurda que denota la ignorancia de las personas respecto al tema. Un medio que pudo servir para generar redes de apoyo, se convierte y crea, a su vez, redes de destrucción.
La capacidad de convocatoria que tiene facebook permite ver en tiempo real que hasta personas de izquierda, incluso jóvenes, sienten un profundo rechazo a personas homosexuales, mientras que otros abogan porque en la educación sexual que reciben los niños en las escuelas primarias no incluyan a la homosexualidad como un "asunto normal, puesto que es una aberración", argumentan.
¿Y Europa?
El pasado 2 de noviembre, de 2010, el primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, durante la inauguración de la 68 edición del salón de la moto de Milán, declaró que era "mejor que me gusten las mujeres guapas que los gays" [3] . Con ello demuestra su intrínseco machismo y homofobia que no puede, bajo ninguna circunstancia, disimular. Y a pesar de que grupos por los derechos humanos han reaccionado, nadie le da una sanción al señor.
"Lo que te choca, te checa", es un dicho popular que engloba una teoría sobre la estigmatización. No estigmatizamos lo que nos es ajeno, diría Carl Gustav Jung, discípulo disidente de quien fuera el padre del psicoanálisis, Sigmund Freud. Esto es, las personas que tienen una aversión obsesiva y enferma hacia las personas homosexuales, muy probablemente están rechazando una parte de su personalidad, algún rasgo gay que no puede admitir en sí mismo y por tanto, agrede en los demás. Por ello les juzga, y está al tanto de sus acciones o palabras todo el tiempo. Algunos son gays "de closet" y llevan una doble o triple vida; otros y otras más están aún en el camino de descubrirse o no frente a sí mismos.
Nadie puede hacerse responsable de las decisiones de los demás, aunque hay actitudes que pueden incidir de manera significativa, como sucedió con Tyler Clementi, un estudiante de la Rutgers University , que fue grabado el octubre pasado por sus compañeros de cuarto al tener intimidad con otro chico y difundir el video en tiempo real. Al percatarse de que el video estaba en internet, Tyler se suicidó [4] . Hasta dónde llega el hostigamiento, la invasión a la intimidad y el señalamiento de alguien sólo por ser disidente de la heterosexualidad.
Lesbofobia: discriminación doble por ser mujer y lesbiana
Natalia Noemí Gaitán, joven de 27 años, fue asesinada en Córdoba, Veracruz el 6 de marzo de 2010 por el padrastro de su novia, pues no aceptaba la relación. Natalia vivía con su pareja desde hacía un año. Una noche decidió hablar con sus suegros para que aceptaran a su novia, pero el padre no aceptó el diálogo, simplemente disparó.
Natalia era una chica que trabajaba, junto con su mamá, en una ONG a favor de los menores de edad para que tuvieran alimentos y leche. Era muy querida en su barrio. Los policías a menudo la molestaban, la trataban como a un hombre. "No fue un crimen pasional, sino de género", argumentó su mamá al desmitificar el supuesto origen de la muerte de Natalia.
Día a día ocurren feminicidios que son por lesbofobia. No hay hallazgo más amenazante para la cultura heteronormativa que una chica lesbiana, la cual ha decidido no ceñirse a las reglas de idolatrar y hacer necesario al hombre, ni siquiera como su objeto de deseo. Por eso, pretenden "volverlas mujeres" (como si no lo fueran ya) o anularlas, si no física, sí simbólicamente.
"Si bien es cierto que, en comparación con lo que yo viví al iniciar mis estudios sobre la homosexualidad y medios de comunicación, hay más apertura, no podemos soslayar que existe una gran homofobia aun en la academia y estos temas siguen siendo tratados con pinzas ", argumentó la maestra Layla Sánchez Kuri, investigadora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM (FCPyS).
"Creí que en la Facultad habría más apertura y por eso mostré mi preferencia lesbiana; sin embargo, algunas maestras han declarado su homofobia, la cual interfirió alguna vez con la forma de tratarme en clase frente a mis compañeros", atestiguó una alumna de la carrera de Ciencias de la Comunicación de la FCPyS , quien prefirió omitir el nombre de las académicas.
Existe una doble moral en cuanto a las lesbianas. Por un lado, la mayoría de los hombres heterosexuales fantasean con ellas, pero cuando las observan en la realidad como seres humanos y no como objetos sexuales, como entidades independientes que prescinden de ellos, suelen ser "ofensivas" ante sus ojos y complejos. Luego entonces los crímenes por lesbofobia incluyen la violación masiva, tortura y el asesinato como consecuencia de la estrechez mental que algunas personas tienen.
Desde el 17 de mayo de 1990 la Organización Mundial de la Salud retiró la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales; desde entonces, se contempla como el día mundial contra la homofobia, asunto que pese a los esfuerzos de grupos activistas, no se le ha dado el empuje necesario.
Algunas cifras
De 28 homicidios de homosexuales en promedio por año, la cifra se eleva a 59 a partir del 2001. 640 muertes de gays, lesbianas y transgénero han sido registradas de 1995 a 2009, pero la cifra real podría ser superior. El número de asesinatos de homosexuales, lesbianas y personas transgénero motivados por el odio se duplicó en la presente década en comparación con el registrado en la década anterior. De acuerdo a los estudios preliminares del Informe de Crímenes de Odio por Homofobia, de 1995 a 2000 se registraron en promedio 28 asesinatos homofóbicos por año, cifra que se elevó a 59 de 2001 a 2008. El 2005 fue el pico de casos con 104 asesinatos. Y las cifras siguen creciendo.
El 20 de agosto del 2009, la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) aprobó la reforma al artículo 138 del Código Penal del Distrito Federal para agregar al odio como una de las modalidades agravantes de los homicidios y las lesiones calificados. La fracción VIII especifica que existe odio cuando el agente que comete el crimen es motivado por, entre otras razones, la apariencia física, la orientación sexual y la identidad de género de la víctima. Mientras que la saña es definida por la crueldad con la que se comete el crimen.
Y por si todo esto no fuera ya suficiente, he leído recientemente el caso de un chico de Tabasco que fue expulsado del bachillerato ¡por ser gay!
Cuánto tiempo más se debe esperar para que seamos capaces de ver al otro u otra con la misma naturalidad que nos vemos a nosotros mismos; cuándo seremos capaces de incluir a todas las minorías (porque finalmente cada quien pertenece por lo menos a una); no tolerarlas, sino inmiscuirlas en las políticas públicas de una manera tal que todos y todas obtengamos los mismos beneficios.
Depende mucho de cómo eduquemos a los niños, niñas y adolescentes, de descubrir que todos somos seres humanos y que la diversidad es vital para la evolución de la especie humana. Es cierto, hemos avanzado, mas no debemos detenernos y enfrascarnos. En cuanto dejemos de cambiar de ideas, posiblemente empezaremos a deteriorarnos como sociedad y como seres humanos.
Fuentes consultadas:
[1] www.acontecermedico.com
[2] Boletín de Prensa- Comisión Ciudadana contra los Crímenes de Odio por Homofobia, 13 de mayo 2010.
[3] El universal , 3 noviembre de 2010, El mundo.
[4] http://www.nytimes.com/2010/09/30/nyregion/30suicide.html