JULIO 2018

¿Qué queremos las mujeres cuando denunciamos?

Ante la creencia, aún arraigada en la sociedad, de que las mujeres 'algo quieren' cuando denuncian ser víctimas de violencia, Isabel Loza explica por qué lo hacen, así como las consecuencias tanto negativas como positivas que conlleva alzar la voz.

La semana pasada tuve la oportunidad de dar un taller de sensibilización de género a una empresa. Fue la primera vez que me paré frente a un grupo que no era miembro de una organización civil, ni en su mayoría personas formadas en las humanidades o ciencias sociales (casi todos eran ingenieros e ingenieras) y eso constituía un reto para mí pues la mayoría de los términos y conceptos que les iba a explicar provienen de mi área de formación. A pesar de que fue un taller breve, apenas de ocho horas, la participación y las reflexiones fueron profundas y tuve la impresión de que la conciencia se despertó o por lo menos se sacudieron cosas que se dan por sentadas.

También me di cuenta de que hay creencias aún muy arraigadas en torno de lo que hacemos las mujeres cuando decidimos alzar la voz cuando nos acosan u hostigan, pues al tratar el tema de estos y otros tipos de violencias que se dan en los espacios laborales una persona opinó que ella siempre sospecha de la veracidad de las quejas y denuncias de las mujeres que declaran ser o haber sido víctimas de acoso y hostigamiento porque "algo han de querer".

La sesión estaba terminando y desgraciadamente se pudieron hacer pocos comentarios sobre esta opinión, tuve que haberla señalado más enfáticamente. Días después sigo pensando en cuál hubiera sido la mejor respuesta para que esta persona reflexionara y viera las consecuencias que tiene esa aseveración. No es la única persona que lo piensa, yo ya había escuchado o leído esa sentencia unas cincuenta veces en mi vida. ¿Por qué creen que las mujeres mienten? ¿Piensan en verdad que lo hacen con el afán de molestar? ¿Qué creen que van a ganar?

Mi lado positivo piensa que dicen esas cosas sin creerlo, que es solo un recurso para polemizar. No se han detenido a pensarlo, porque cuando lo piensas y observas qué pasa en los casos que se denuncian, las mujeres generalmente son objeto de sospecha y burla, se les culpabiliza y algunas se ven obligadas a cambiar sus planes, su lugar de trabajo y de residencia. En las denuncias de hostigamiento sexual que conozco eso sucedió pero son pocos los casos porque el número de mujeres que se embarcan en la odisea que supone denunciar en este país es bajísimo.

Los resultados de la más reciente Encuesta sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) realizada en 2016 lo demuestra: del total de mujeres de 15 años o más que experimentaron violencia física o sexual por otro agresor distinto a su pareja solo 9.4% presentó una queja o denuncia ante alguna autoridad, 2.2% solo solicitó apoyo a alguna institución y 88.4% no solicitó apoyo ni presentó una queja o denuncia [1]. Se calcula que de ese total de mujeres que no denunciaron, 8.6 millones sufrieron violencia en el ámbito escolar y 3.6 millones para el ámbito laboral.

¿Por qué las mujeres no denuncian? La misma encuesta explora las razones por las cuales las mujeres no denuncian y estas son las respuestas para el ámbito escolar y laboral, respectivamente: se trató de algo sin importancia que no le afectó (49.3% y 41.1%), miedo a las consecuencias o amenazas (11% y 23.9%), vergüenza (9.8% y 14%), no sabía cómo o dónde denunciar (9.8% y 20%), pensó que no le iban a creer o que había sido su culpa (9.7% y 17.1%). Hay mucho trabajo por hacer, aparentemente los medios para denunciar están ahí (ministerios públicos, una Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, Protocolos de atención para casos de violencia de género en las universidades) pero llegan pocas quejas y denuncias porque minimizan la situación o porque temen amenazas o prevén que no les creerán. Estas no son percepciones infundadas de las víctimas sino que, como lo muestra el ejemplo con el que comencé esta columna, son prejuicios y sesgos que tienen las personas que atienden y juzgan sus denuncias.

¿Qué ganamos las mujeres con denunciar? La joven que denunció a los cinco hombres que la violaron en los Sanfermines ganó la frustración de una sentencia desproporcionada y la impotencia de no lograr ver en la cárcel a sus violadores pero también ganó el respaldo y el apoyo de una "manada" de mujeres [2] que se ha organizado para que a los agresores no se les emplee. Isabel Puente ganó una recomendación tardía de la Procuraduría de los Derechos Humanos del Estado de Guanajuato, enemistarse con su familia y que su agresor siga dando clases en la Universidad de Guanajuato, pero su denuncia legal y en diversos medios de comunicación logró que se hiciera el primer protocolo para atender casos de violencia de género en dicha universidad y el Programa Institucional de Igualdad de Género, además de inspirar a muchas alumnas a denunciar casos similares [3]. Ganamos desahogo cuando les contestamos a los tipos que nos dicen "mamacita" en la calle y mucha fuerza cuando vemos que bajan la mirada sintiendo vergüenza.

Queremos ir a la universidad y que obtener una buena calificación no sea fruto de un favor sexual. Queremos trabajar sintiéndonos seguras. Queremos dejar de pensar nuestra ropa en función de los lugares por los que caminaremos. Queremos dejar de sentir que nuestro malestar es normal. Queremos dejar de sentir que es nuestra culpa.

Efectivamente, algo queremos.

Fuentes:
[1] Resultados de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2016, página 12. Puedes consultar los resultados aquí: http://www.inegi.org.mx/saladeprensa/boletines/2017/endireh/endireh2017_08.pdf
[2] "'La manada somos nosotras', el clamor de miles de personas en apoyo a las víctimas de los Sanfermines", El País, 18 de noviembre 2017. https://politica.elpais.com/politica/2017/11/17/actualidad/1510945692_637786.html
[3] "Desestima la UG denuncia por ataque sexual de funcionario contra una colaboradora; el caso en la PDHEG", Zona Franca, 28 de enero 2016, http://zonafranca.mx/desestima-la-ug-denuncia-por-ataque-sexual-de-funcionario-contra-una-colaboradora-el-caso-en-la-pedhg/.
"Estás ardida", así contestó la Universidad de Guanajuato a becaria agredida sexualmente, Emequis, 27 de junio 2016, http://www.m-x.com.mx/2016-06-27/estas-ardida-asi-respondio-la-universidad-de-guanajuato-a-becaria-agredida-sexualmente/