JUNIO 2018

Violencia sexual, detrás de embarazo infantil: Ipas

Foto: Chantal Aguilar/MujeresNet

Esta organización busca capacitar y sensibilizar a las personas que trabajan en el sector salud, para que estén preparadas, sepan identificar el marco de violencia estructural y puedan otorgar el servicio de interrupción legal del embarazo a las adolescentes mayores de 12 años que lo soliciten.

Ciudad de México /MujeresNet.- Considerando que el embarazo en menores de edad y el abuso sexual que está implícito son un asunto mundial y de origen multifactorial que impacta de manera directa en el bienestar físico y psicosocial de las mujeres, sus familias y el desarrollo de los países, la organización Ipas México presentó los resultados de su investigación "Violencia sexual y embarazo infantil en México: un problema de salud pública y derechos humanos", el 11 de junio de 2018 en el Museo Memoria y Tolerancia.

La presentación del estudio estuvo a cargo de Eliana Olaizola, directora de Ipas México; Blanca Rico, oficial nacional de Programas de Salud Sexual y Reproductiva del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA por sus siglas en inglés) en México; Fernanda Díaz de León, coordinadora de políticas y abogada de Ipas México, y Tania Jiménez, representante de la secretaría ejecutiva del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA).

"Los embarazos en menores de 15 años, siempre implican violencia y abuso sexual", afirmó Blanca Rico, y dijo que el tema de embarazo y violencia en niñas y mujeres es uno de los problemas más grandes para el desarrollo de los países, considerando que 95% de los nacimientos en adolescentes ocurren en naciones de bajos y medianos ingresos, y 1.1 millones fueron en niñas menores de 15 años.

Según la investigación de Ipas, en México, durante 2016, la tasa específica de fecundidad en adolescentes de entre 15 y 19 años fue de 744 nacimientos por cada mil mujeres, mientras que la tasa de fecundidad de niñas entre los 12 y 14 años de edad fue de 3.5 por cada mil.

Entre otras consecuencias, Rico explicó que los embarazos en menores desembocan en problemas de salud mental, depresión, lesiones, y disfunciones sexuales para el resto de la vida.

Por su parte, Eliana Olaizola dijo que Latinoamérica y El Caribe son las únicas regiones del mundo donde los nacimientos de embarazo infantil se han incrementado, e indicó que en México, en lo que va de este año, la cifra aumentó a 11 mil 808 nacimientos entre madres de 10 a 14 años, de los cuales 96.5% ocurrieron en menores de entre 13 y 14 años de edad.

Entre varios de los impactos a nivel físico, comentó Olaizola, están los riesgos por morbilidad relacionados con el embarazo, en donde 24% de las principales causas de muerte se dan por hemorragia obstétrica y 7% por aborto: "Las menores de 15 años tienen mayor riesgo de morir en el parto, y cuando buscan hacerse un aborto, se trata de procedimientos de aborto inseguro". También dijo que otras de las consecuencias y riesgos del embarazo a edades tempranas, son enfermedades como eclampsia, anemia y endometritis puerperal.

En cuanto al impacto psicosocial, Olaizola aseguró que hay mayor probabilidad de rezago educativo, desigualdad y barreras para encontrar empleos, y "en el tema de la crianza, suelen tener menos herramientas y mayor inmadurez, lo cual podría alimentar círculos de violencia que luego son difíciles de cortar".

La directora de Ipas México concluyó explicando que "para poder alcanzar la meta 2030 y el compromiso de erradicar los embarazos en menores de 15 años, es necesario asegurar la implementación de acciones específicas (a nivel del sector salud, educación y procuración de justicia) para identificar y atender situaciones de violencia sexual detrás de cada embarazo infantil".

Por otro lado, Fernanda Díaz de León indicó que uno de los objetivos del estudio de Ipas era saber con quién estaban teniendo las jóvenes y niñas estos embarazos: "Nos dimos cuenta que la violencia que viven las niñas es un factor determinante".

Explicó que generalmente se piensa que el embarazo infantil es consecuencia de actos deliberados por parte de adolescentes, que comienzan su vida sexual sin acceso a métodos anticonceptivos. Sin embargo, el estudio evidenció que un gran número de embarazos en niñas y adolescentes menores de 15 años, no son resultado de decisiones o "actos deliberados" en los que ellas tengan la capacidad para concernir o disentir el acto sexual.

La investigación de Ipas México destacó que la diferencia de edad entre las menores de 15 años embarazadas y los hombres responsables del embarazo es significativa, puesto que 70% de las niñas y adolescentes de entre 10 y 14 años, reportaron que el padre tenía entre 18 y 78 años. "No se trata de adolescentes teniendo relaciones sexuales con adolescentes, sino de adultos sometiéndolas a través de la fuerza física, los chantajes, la manipulación y las amenazas" en un marco de normalización de la violencia y de la baja efectividad en materia de procuración de justicia, afirmó Fernanda Díaz de León.

De acuerdo con este estudio, en nuestro país 128 mil mujeres manifiestan haber sido obligadas a tener relaciones sexuales: 12% antes de los 10 años de edad, 30% entre los 10 y 14 años, y 47% entre los 15 y 19 años. Además, 50 mil mujeres indicaron que su primera relación sexual no fue consentida.

Sobre este mismo tema, Fernanda Díaz de León explicó que la violencia sexual suele ser tomada como una expresión de fuerza, sin embargo, hay una serie de violencias anteriores. Ejemplos de éstas son la coerción sexual, la cual se refiere a la dinámica del uso del poder sin el uso de la fuerza física, y el abuso sexual, un tipo de violencia que suele darse en niñas y adolescentes quienes, debido a su edad, no tienen la capacidad de negarse.

Además, Díaz de León aseguró que las menores unidas o incluso casadas, generalmente no pueden repeler estas relaciones sexuales: "9 de cada 10 embarazos se dan en mujeres casadas o unidas, y como en muchas ocasiones se trata de raptos o arreglos económicos entre familias, ellas no tienen consentimiento de esta unión".

Por ello "necesitamos que haya registros actualizados de salud para el registro de casos de coerción sexual", dijo Díaz de León, e indicó que en menores de 15 años, únicamente 3.5% decide si usa anticonceptivos y 4% decide cuántos hijos tener.

"Lo que creemos después del análisis es que, cada que llegue una menor de 15 años, deberían de prenderse todas las alarmas de salud para poder analizar qué es lo que está realmente pasando, de acuerdo al marco jurídico en México", concluyó Díaz de León.

Tania Jiménez, por su parte, aseguró que SIPINNA ha establecido estrategias y acciones de corto plazo que se pueden operar con recursos de las instancias: "La idea es bajar a nivel territorio para poder identificar las causas de que las niñas estén embarazadas. Estamos convencidas de que una niña no elige embarazarse".

En exclusiva para MujeresNet, Fernanda Díaz de León habló de cómo los esfuerzos de Ipas van encaminados a trabajar con el personal de salud, para intentar dar a conocer la reforma de la norma 046, la cual se modificó en marzo de 2016, con el objetivo de que las adolescentes mayores de 12 años tengan la posibilidad de solicitar una interrupción legal del embarazo sin necesidad de denunciar.

Dado que la mayor parte de los embarazos en menores de 15 años son producto de violencia sexual según la investigación de Ipas, Fernanda considera que se debería de aplicar dicha norma. "Se debería de ofertar a todas las menores de edad en todas esas circunstancias, cuando se identifique violencia, la prestación de servicios de aborto legal", comentó. Para ello, dijo, se está trabajando en otorgar capacitación y sensibilización a las personas que laboran en el sector salud, para que estén preparadas, sepan identificar el marco de violencia estructural y puedan otorgar este servicio.

"También es importante mencionar que la interrupción del embarazo por violación no tendría un plazo específico, sino que tendría que tomarse en cuenta el estado general de la menor y el desarrollo del embarazo; se requiere de conocer toda esta información para poder prestar servicios que atiendan sus derechos humanos", finalizó.

Ipas es una organización internacional sin fines de lucro, que trabaja para incrementar la capacidad de las mujeres para ejercer sus derechos sexuales y reproductivos, especialmente el derecho al aborto, y para ampliar el acceso a servicios de atención integral del mismo.