JUNIO 2018

Privilegio, no un derecho, mercado de vientres de alquiler: Beatriz Gimeno

Foto: Chantal Aguilar/MujeresNet

Mientras el tema ha llegado a discutirse de manera tardía en los movimientos feministas españoles, en México permanece silenciado debido a intereses económicos y políticos.

Ciudad de México /MujeresNet.- Con el fin de analizar las problemáticas que en materia de derechos de las mujeres conlleva la regulación de los "vientres de alquiler", el 5 de junio de 2018 se llevó a cabo en las instalaciones del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Universidad Autónoma Metropolitana (SITUAM) la mesa "Vientres de alquiler: una mirada desde el movimiento feminista español", el cual estuvo a cargo de las activistas Beatriz Gimeno y Teresa Ulloa, contando con Magali Terraza y Laura Lecuona como moderadoras.

"El problema de los vientres de alquiler no es nuevo en México. La industria reproductiva lleva años tratando de que se regule. Además, tenemos el problema de que cierto sector del feminismo, el institucional, también busca su regulación", advirtió la filósofa Laura Lecuona, integrante de la agrupación Feministas Mexicanas contra Vientres de Alquiler (Femmva), dando inicio a la mesa.

Beatriz Gimeno, activista por los derechos LGBT, además de diputada y responsable del Área de Igualdad del Partido Podemos (agrupación política de izquierda en la Asamblea de Madrid), indicó que el tema de los vientres de alquiler ha llegado a discutirse de manera tardía en los movimientos feministas españoles. Esto, comentó, fue debido a la efervescencia con el tema del matrimonio igualitario, el cual resultaba aparentemente progresista pero dejaba de lado el asunto de los vientres de alquiler desde una perspectiva crítica, ya que se introdujo a través de publirreportajes.

"Se hablaba de la técnica de los vientres de alquiler, y aunque el 80% de los demandantes eran heterosexuales, se visibilizó más en hombres gays que eran ricos y famosos, como Ricky Martin y Miguel Bosé, de manera que la izquierda no lo discutía, y a la derecha le daba tintes progresistas", dijo Gimeno.

El asunto, aclaró más adelante, puede discutirse y abordarse desde distintas perspectivas: derechos de las mujeres, derechos de los niños y las niñas, derecho al aborto, crítica al neoliberalismo, crítica al biocapitalismo, y finalmente, desde las relaciones Norte-Sur.

Beatriz Gimeno estableció una analogía entre el mercado de órganos y el mercado de los vientres de alquiler, explicando que la permisibilidad social es muy cerrada, puesto que no se permite vender órganos y sangre, pero sí se pueden vender óvulos: "Es una compraventa según crecen los recortes, pero le siguen llamando donación, y a las mujeres nos hablan de generosidad, para asumir simbólicamente que nuestros cuerpos están a la venta". De este modo, aseguró Gimeno que una vez que se abre dicho mercado, lo que se consigue es un privilegio, no un derecho.

En cuanto al asunto de las relaciones comerciales entre América y Europa, o bien entre Norte y Sur, Gimeno indicó que en España el aborto es uno de los derechos fundamentales, los cuales son respetados, por lo cual no se regularían los vientres de alquiler: "Si una mujer en España, a pesar de haber firmado un papel donde se compromete a alquilar su vientre, decide abortar, no hay posibilidad alguna de negárselo". Sin embargo, afirmó que el mercado neoliberal recurriría a buscar mujeres en otros países, sobre todo de América Latina o incluso Estados Unidos.

Por otro lado, Gimeno explicó que históricamente las mujeres nunca han sido dueñas de su maternidad, y en España la patria potestad, hasta hace relativamente poco (50 años aproximadamente), le pertenecía a los hombres: "Ellos eran dueños de los hijos".

Precisamente, continuó Gimeno, esa lógica es la que se ha trasladado a la lógica mercantil: "Damos por hecho que el dueño del esperma es el dueño del bebé, pero ¿dónde hemos discutido que el material genético es más importante que el embarazo? Es una expropiación del trabajo reproductivo, y de los aportes físicos y biológicos de la mujer al bebé".

Asimismo, afirmó que se banalizan los procesos de embarazo y parto, ya que "si un embarazo por subrogación es una técnica, entonces todos los embarazos son una técnica, lo cual significa convertirnos en vasijas y máquinas".

Magali Terraza, de Rosas Rojas, por su parte mencionó que en México el tema de los vientres de alquiler permanece silenciado debido a intereses económicos y políticos, y que una de las estrategias que deben de tener las feministas en un primer momento, es visibilizarlo.

Con respecto de lo anterior Teresa Ulloa, directora de la Coalición Regional contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y El Caribe, confirmó que en México ni la justicia, ni las leyes, ni los usos y costumbres, les hacen justicia a las mujeres realmente, y que se debería considerar que existen ciertas alianzas estratégicas y otras alianzas tácticas que tienen que ver con momentos concretos y específicos.

En exclusiva para MujeresNet, Beatriz Gimeno explicó que en España -un contexto completamente distinto al mexicano- el movimiento feminista ha generado alianzas con las feministas institucionales, dado que están en contra de los vientres de alquiler. Mencionó que se pueden establecer alianzas con quien sea, incluso con los partidos conservadores, quienes están también en contra de los vientres de alquiler por otras cuestiones, que claramente no son las mismas de las feministas, pero que en un momento dado podrían ayudar.