JUNIO 2018

Los célibes involuntarios

Hombres jóvenes que intercambian en las redes sociales experiencias sobre sus infortunios en el sexo y el amor, y expresan su odio hacia los que han resultado afortunados. Un fenómeno del que nos habla Adiel Martínez.

En las dinámicas de género hay que recordar la idea de que éstas ocurren en los ámbitos reproductivo, productivo y afectivo. En cuanto a las relaciones entre hombres también hay que recordar que se pueden dar de diversas formas, por dominación, igualdad, complicidad, negociación, subordinación o confrontación. Siempre dependiendo del contexto y de los significados culturales atribuidos a la masculinidad.

Partiendo de lo anterior quiero abordar un fenómeno de la masculinidad que recientemente se ha presentado en los países occidentales. Me refiero a la comunidad de célibes involuntarios (o incels por sus siglas en inglés) conformada por hombres jóvenes que aprovechan las redes sociales para intercambiar experiencias sobre sus infortunios en el sexo y al mismo tiempo manifestar su odio hacia aquellos hombres que sí han resultado afortunados en la actividad sexual y amorosa.

Los célibes involuntarios consideran que la vida les jugó una mala pasada al no otorgarles características físicas propias de la masculinidad dominante o que no tienen los dotes sociales como para ser lo suficiente atractivos para las mujeres. En consecuencia se ha visto retrasada su iniciación a la vida sexual típica de estas sociedades actuales. De ahí que el celibato sea involuntario y tenga determinadas repercusiones.

Si nos quedamos con esta descripción de la comunidad de célibes involuntarios podríamos estar identificando una masculinidad emergente que confronta de alguna manera los valores impuestos de la masculinidad hegemónica, pero no es así ya que estos jóvenes aprecian dichas características de la masculinidad y lo único que resienten es el hecho de que su integración a ella conlleva un proceso más tardado o que se tiene que dar de una manera más difícil.

Otro aspecto a considerar en este fenómeno es la misoginia que expresan estos jóvenes célibes ya que sus comentarios sobre las mujeres, a quienes llaman Stacys, están cargados de menosprecio y acusación por estar interesadas únicamente en los hombres cuyo atractivo físico y posición social es sobresaliente (los nombrados Chads por esta comunidad).

Por si no fuera suficiente para poner atención a dichos jóvenes también está el hecho de que algunos de ellos han sucumbido al lavado de cerebro de los líderes de los grupos de incels en las redes sociales y han cometido actos violentos contra los miembros de la comunidad en la que habitan. Así lo demuestran las investigaciones sobre el atropellamiento masivo ocurrido en Toronto. Otros han cometido suicidio con la intención de dejar cierta culpa a los compañeros de escuela, sobre todo a los Chads y a las Stacys.

Es indiscutible que los célibes involuntarios forma parte de las expresiones de la masculinidad en el ámbito reproductivo. Por lo expuesto considero que es una nueva manifestación de la masculinidad hegemónica que impugna a los hombres que no cumplen con los requisitos que ésta exige en cuanto a los dotes físicos y sociales para la actividad sexual. Por el impacto de los medios de comunicación y las redes sociales, habría que estar pendientes para identificar las manifestaciones nocivas de este fenómeno.