MAYO 2018

Necesario, analizar estrategias de la derecha contra Estado laico

Foto: Cortesía de Ricardo Baruch

Especialistas coincidieron en que las iglesias católica y evangélica están incidiendo en políticas públicas que atentan contra la diversidad de pensamientos y los propios derechos humanos, sobre todo en el contexto electoral actual.

Ciudad de México /MujeresNet.- En el marco de las próximas elecciones presidenciales, y con el objetivo de debatir y examinar la influencia de la derecha religiosa en la oferta política actual, el 9 de mayo de 2018 se llevó a cabo, en el bar cultural Bucardón, la presentación editorial del número 233 de la revista Letras Libres, bajo el título "Vientos de derecha. ¿Tiene un minuto para hablar del Estado laico?", la cual estuvo a cargo de Regina Tamés, Ricardo Baruch, Pablo Mijangos, y en la moderación Sandra Barba.

"La derecha ha cambiado, y la derecha religiosa también. En este momento, ésta ya no está conformada únicamente por la Iglesia católica, sino por el movimiento pentecostal de la Iglesia evangélica, el cual ha cobrado suma importancia en los últimos años", afirmó la escritora y politóloga Sandra Barba, iniciando así la presentación.

Barba mencionó que es necesario comenzar a analizar la serie de estrategias que se han implementado por parte de los movimientos de derecha, estrategias que atentan, advirtió, contra la diversidad de pensamientos y los propios derechos humanos.

Con el fin de desarrollar a fondo las problemáticas que conlleva este cambio político, y preguntándose por qué y cómo ha logrado esta corriente de derecha cobrar tanto protagonismo, Pablo Mijangos, profesor e investigador de la división de Historia del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), situó el proceso de secularización mexicana de la segunda mitad del siglo XX. Explicó que bajo ese contexto histórico, podemos comprender el resurgimiento de una derecha religiosa que parecería responder de manera radical a un cambio sociopolítico que experimentamos globalmente.

Sin embargo, apuntó Mijangos, "seguimos leyendo e interpretando a la derecha como si se hubiera quedado estancada en el siglo XIX, cuando en realidad habría que fijarse en las propias fracturas internas dentro del mundo católico, para dar cuenta de cómo la misma derecha ha experimentado cambios significativos".

Como ejemplo de lo anterior, mencionó el papado de Francisco I, quien se ha preocupado por generar una serie de reformas que apuestan por el diálogo. En palabras de Mijangos, "ha habido un cambio político y una serie de cambios democráticos, de los que la derecha se ha apropiado utilizando los instrumentos de la democracia [...] la participación ciudadana, las nuevas tecnologías, las redes sociales, entre otros tantos".

Según Regina Tamés, abogada y activista feminista, en el ámbito del activismo las transformaciones también han sido notorias desde hace al menos 20 años. Subrayó que las políticas públicas, como el programa de la Interrupción Legal del Embarazo (ILE) en la Ciudad de México, han impactado en la vida cotidiana de las mujeres. Debido a esto, el tema del feminismo se ha introducido en las conversaciones sociales de manera paulatina, "pero esto también ha generado que los grupos de derecha reaccionen y tergiversen conceptos como el de género", apuntó Tamés.

Como prueba de ello, Tamés se refirió al Frente Nacional por la Familia, y a los movimientos que se asumen como "pro-vida": "No nos dimos cuenta que ahora utilizan nuestro lenguaje. Yo hablo de derechos, pero lo mismo hacen las personas que pelean por que las mujeres no abortemos, es decir, han logrado generar estrategias para aparentar que están interesadas en proteger a las mujeres embarazadas, pero en realidad están preocupadas por el producto, no por las mujeres".

En cuanto a las elecciones, Regina Tamés aseguró que es común escuchar sobre el aborto como un tema no prioritario en la agenda nacional dadas las condiciones actuales; sin embargo, dijo, si observamos las intersecciones sociales, nos damos cuenta que precisamente son las mujeres más precarizadas y las que tienen menos oportunidades, quienes piden este servicio público.

"El tema del servicio de salud a las mujeres es un tema de género, pero también es un tema de corrupción", advirtió Tamés. "Las mujeres se mueren en los hospitales porque éstos no tienen las condiciones adecuadas para tratarlas. Solemos escuchar testimonios de cómo los médicos no son suficientes y llevan sus propios estetoscopios para poder trabajar", señaló.

Por otro lado, Ricardo Baruch, activista e investigador en temas de derechos humanos, aseguró que el tema de la diversidad sexual se encuentra en las elecciones desde el cuestionamiento de la sociedad civil, pero los candidatos presidenciales y sus partidos siguen sin posicionarse claramente al respecto: "En este periodo electoral van a participar muchas personas abiertamente LGBTIQ para cargos de diputación, particularmente en Morena y en el PRD, pero si sus partidos hacen alianzas con grupos conservadores, será muy difícil para ellas que logren ganar la candidatura".

Baruch se refirió también a cómo estos grupos de derecha se han apropiado de los discursos de la diversidad sexual, poniendo como ejemplo la situación reciente en Oaxaca, en donde hombres cisgénero se registraron como mujeres transexuales con el fin de cubrir la cuota de género en sus partidos. Frente a este tipo noticias, Baruch propone comenzar a informar a la sociedad sobre estos temas: "Gran parte de la población no sabe la diferencia entre un hombre homosexual, y una mujer trans, deberíamos empezar a hablar más sobre esto".

Asimismo, Baruch mencionó que mientras la Iglesia evangélica está penetrando desde hace años en las provincias y en los lugares más marginados, la comunidad por la diversidad sexual no se ha dado a la tarea de hacer activismo en esas zonas. "¿Qué estamos haciendo frente a esa periferia de jóvenes que no tienen acceso a derechos sexuales? Por lo general, nos hemos quedado en las grandes ciudades, y no hemos volteado a ver otras realidades", cuestionó.

De esta manera, las y los ponentes hicieron énfasis en cómo los vientos de derecha quieren incidir en las políticas públicas de un Estado supuestamente laico, y cerraron la presentación pidiéndole al público que analice y estudie las estrategias de la derecha, se mantenga informado, opte por dar seguimiento a los agentes políticos y, sobre todo, que mantenga una verdadera actitud abierta para el diálogo, con el fin de respetar la pluralidad de opiniones.