MARZO 2018

Mujeres y la tolerancia al alcohol

Foto: google.com

Georgina Rodríguez Gallardo explica que las mujeres tienen una tolerancia al alcohol diferenciada respecto de los varones, razón por la que el abordaje del alcoholismo como un problema público de salud debe ser a partir de una perspectiva de género para ser contrarrestado.

Por su impacto psicosocial el consumo de alcohol debe de ser estudiado como un fenómeno social y como un problema de salud pública. La amplia difusión del daño que ocasiona el consumo de alcohol en la salud como son enfermedades y accidentes -muchas veces con secuelas de discapacidad o muerte- no ha logrado mermar su consumo y como resultado adverso a todas las campañas y medidas de concientización emprendidas, su incremento continúa año con año.

El consumo de bebidas alcohólicas es además detonante de diversas formas de violencia entre moderadas y graves -conflictos con heridas o muertes-, se le relaciona con diversión y falsa alegría, lo que fomenta o justifica su consumo. Es importante señalar que la ingesta de alcohol es un fenómeno social que nace de una decisión personal e inicia, las más de las veces, en la adolescencia, una etapa de desarrollo y de proceso de maduración física y emocional en que el daño del consumo del alcohol es permanente. Sin embargo, este daño para la mujer se da en menos tiempo y con mayor deterioro en la salud. La tolerancia del alcohol de las mujeres es menor y eso hay que tenerlo en cuenta en la aplicación de políticas públicas de atención y prevención en su consumo.

A partir de los resultados de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT 2017) [1] -y comparativamente con los resultados ENCODAT 2011- podemos apreciar no sin preocupación, el importante incremento en el consumo de alcohol y del pre-copeo [2] en la población en general pero en especial en los y las jóvenes. Sin embargo, quiero hacer notar la variación substancial del incremento del consumo de alcohol en mujeres en sus diferentes tendencias [3]; si bien, aún es superior la proporción de hombres que consumen alcohol, el incremento de las jóvenes está por encima del de los hombres. Si se continúa con esta tendencia se igualarán en un plazo de más/menos diez años. Lo que generará un impacto en las instituciones sociales que no podemos dimensionar.

De 2011 a 2017 prácticamente se cuadruplicó el consumo de alcohol en mujeres de 12 a 17 años -incremento mayor que el de los hombres-; de mantenerse esta tendencia en breve se contará con una alta proporción de mujeres adultas-jóvenes con un grave problema de alcoholismo. Sin embargo, el consumo de alcohol genera afectaciones diferentes por sexo. Las mujeres experimentan un deterioro cognitivo mayor y en menos tiempo, lo que repercute en el desarrollo óptimo de las diferentes esferas del desarrollo: trabajo, estudios, maternidad y cualquier otra actividad.

La revista Alcoholism: Clinical and Experimental Research, señala que los efectos adversos del alcohol en la mujer son mayores debido a las diferencias orgánicas y de constitución física. El daño en sus órganos (hígado, corazón, cerebro) son de gravedad y permanentes además la predisposición al cáncer es mayor al igual que el incremento en la depresión (disminución de la función de la serotonina). Si bien los hombres también presentan estos daños, la diferencia radica en que en la mujer se presentan en menor tiempo y con mayor intensidad pero sobre todo con menos consumo de alcohol. Además las mujeres, con menos alcohol y en menos tiempo ven afectada su atención y memoria (déficit cognitivo), lo que las hace propensas a accidentes automovilísticos, a pérdida de empleo, ruptura en sus relaciones y afectación en todas sus responsabilidades cotidianas.

"Lo mismo ocurre con la cirrosis y la depresión, además de que aumenta el riesgo de cáncer de seno. La evidencia ha probado que las mujeres se emborrachan más fácilmente, pues alcanzan niveles más altos de alcohol en la sangre incluso con dosis más pequeñas. Por eso, los expertos explican que un trago para una dama suele tener el mismo efecto que dos tragos para un caballero: el límite sería de máximo tres a cuatro unidades de alcohol al día para los hombres y de dos a tres para las mujeres (una unidad equivale a la mitad de una pinta de cerveza. Un vaso de vino pequeño es igual a 1.5 unidades de alcohol). 'Las mujeres que beben más de lo recomendado son 1.2 veces más propensas a desarrollar cáncer de seno, y tienen entre 1.2 y 1.7 veces más posibilidad de contraer cáncer de boca y garganta. Eso sin contar la fatiga, el sobrepeso, los problemas circulatorios y la depresión', afirma la escritora experta en nutrición Rose Prince, en un artículo titulado 'Am I drinking too much?' (¿Estoy bebiendo demasiado?)".[4]

Si bien en la ENCODAT 2017 se da cuenta de los resultados positivos de las políticas de prevención, también se subraya la importancia de enfocarse en el desarrollo de habilidades socioemocionales a menor edad con el propósito de retardar la edad de inicio de alcohol, evitar la ingesta elevada y la práctica de conductas de riesgo no sólo de su existencia sino de propósito de vida. Pero de manera puntual se señala la importancia del enfoque de género en el tema del consumo de alcohol.

"Los resultados llaman a reforzar la prevención con enfoque de género dirigida principalmente a la población femenina, que presenta un crecimiento más dinámico del consumo riesgoso, de conductas suicidas y de embarazos tempranos. La prevención del consumo durante el embarazo y la lactancia cobran especial importancia." [5]

El fenómeno del alcoholismo ha generado que se apliquen diversas medidas de control, como son los impuestos, reglamentación, prevención, y finalmente de tratamiento ya sea público o privado. Si bien la tendencia de incremento se ha mantenido, la ausencia de un enfoque de género ha derivado en que las mujeres, y en especial las mujeres jóvenes, incrementen el consumo de alcohol. A partir de los resultados de diferentes estudios de los hábitos de consumo y de sus efectos es claro que las mujeres requieren de una atención especial tanto en su prevención como en su tratamiento. Las mujeres que ya cuentan con un problema en el consumo de alcohol piden apoyo en menor proporción -comparativamente con los hombres-, dudan en acudir a solicitar apoyo, asesoría o tratamiento, si bien al iniciarlo tienen mayor probabilidad de concluirlo.

"De los usuarios de alcohol en el último año, cerca de 700 mil personas han acudido a tratamiento, mientras que al considerar a los usuarios con dependencia en el último año, la cifra disminuye a 262,053 personas. Al analizar estas cifras por sexo, se observa que son las mujeres quienes menos asisten a tratamiento en comparación con los hombres". [6]

Podemos concluir que el consumo de alcohol representa un grave problema social y de salud, que requiere de reforzar las medidas en su prevención y tratamiento, pero también en la toma de conciencia ya que la ingesta de bebidas alcohólicas es una decisión individual, por lo que reforzar a la persona desde su infancia (autoestima, plan de vida, sentido de vida) es de radical importancia. A esto se suma la necesidad de considerar la perspectiva de género tanto en la prevención como en el tratamiento, ya que el abordaje en las políticas públicas actuales no lo han considerado, lo que ha propiciado un incremento exponencial del consumo de alcohol por las mujeres, lo que indica la necesidad de emprender medidas especiales para contrarrestar este crecimiento. De no hacerlo, en breve, se tendrá que atender las consecuencias físicas y emocionales que el alcohol genera en el cuerpo y mente de la mujer. Dejemos una idea clara: La mujer tiene una tolerancia al alcohol diferente que el hombre.

Fuentes:
[1] Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco. Reporte de Alcohol 2016-2017. INPRFM.
[2] Consumo de alcohol previo a la asistencia a algún evento en que probablemente también consuman bebidas alcohólicas.
[3] Alguna vez, Último año, Último mes, Consumo excesivo último año, Consumo excesivo último mes, Consumo diario y Consuetudinarios.
[4] https://www.fucsia.co/edicion-impresa/articulo/el-alcohol-mujeres/28874 (consultado el 9 de febrero de 2018.
[5] Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2017, pág.18
[6] Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2017, pág. 65