FEBRERO 2018

Necesario aún, sacar del anonimato violencia conyugal

Foto: Mariana C. Bertadillo/MujeresNet

Ana Lidia García Peña señala la responsabilidad del liberalismo mexicano en la condena a la esfera privada de la violencia contra las mujeres, enfatizando que el cambio de paradigma para asumirla como problema público encierra pendientes.

Ciudad de México /MujeresNet.- En el marco del coloquio "Género e historia: las mujeres en el largo tiempo", organizado por la Academia Mexicana de la Historia, Ana Lidia García Peña dictó el 6 de febrero de 2018 la conferencia "Las transformaciones de la violencia conyugal y el divorcio entre los siglos XVIII al XX". La investigadora aseveró que la característica común de dichas transformaciones ha sido el cambio de paradigma histórico en la visibilidad y resistencia frente a la violencia de género.

García Peña explicó que, a diferencia del siglo XVIII en el que la sociedad de la Nueva España se caracterizaba por respaldar un tipo de violencia hacia las mujeres (comúnmente cruel) que era visto como un asunto comunitario contenido por instituciones sociales como la iglesia o la proximidad vecinal, la etapa de la Reforma liberal (iniciada por Benito Juárez en 1859) constituyó un cambio de paradigma en el que la separación de lo privado y lo público significó un ocultamiento del problema, pues fue orillado a la esfera de lo privado, donde el control masculino rige la vida en pareja y las resistencias frente a las arbitrariedades que suscita.

El silencio que da lugar a esta "privatización de la violencia", como llamó García Peña al proceso, no pudo romperse sino hasta la segunda ola del feminismo, a finales del siglo XX, con el reconocimiento de la violencia hacia las mujeres como un problema universal. Sin embargo, los efectos de aquel proceso de ocultamiento siguen vigentes hasta nuestros días.

La investigadora argumentó que el final del siglo XX y el inicio del XXI se encuentran marcados por un movimiento feminista que ha insistido en la necesidad de la denuncia de la violencia hacia las mujeres como un problema social, hecho que permitió acuñar el concepto de "violencia de género" y tipificar este tipo de agresiones como un asunto que atañe a organismos, instituciones y ya no sólo a individuos: una vida libre de violencia como derecho humano.

En su conferencia, la investigadora de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), también reconocida por su publicación El fracaso del amor: género e individualismo, hizo hincapié en la urgente necesidad por reconocer que las resistencias históricas por parte de las mujeres a la violencia en su contra no pueden ser comprendidas como lineales, sino dinámicas y que frente a esta problemática es necesario sacar del anonimato un problema que, concluyó, tiene un carácter público.

Revisitando la sentencia "Lo personal es político", la académica invitó también a reflexionar sobre el hecho de que, por sí solas, las leyes son insuficientes y lo que hoy puede coadyuvar en el cese de la violencia de género es evidenciar las resistencias frente a ella y amplificar los cambios culturales, pasando revista a lo que ha existido y permita asumir una visión más amplia de lo que está por venir.

Ciclo de conferencias "Género e historia: las mujeres en el largo tiempo"
Dónde: Academia Mexicana de la Historia (Carlos Pacheco número 21)
Cuándo: Todos los martes de enero a abril, a partir de las 17 horas
Costo: 25 pesos por sesión
Consulta el programa completo aquí