FEBRERO 2018

Evidencian brecha salarial como problema de género

Foto: Ambro Álvarez/MujeresNet

Ponentes con experiencia en economía, derechos sociales y violencia de género enfatizan la necesidad de hablar sobre el tema, comprender sus orígenes y formas de abordarlo de manera comprometida y contundente.

Ciudad de México /MujeresNet.- Con el objetivo de contribuir a la reducción de los casos de violencia de género en la sociedad, las y los consejeros universitarios de las distintas escuelas y facultades de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) lideran el ciclo itinerante de conferencias "Hablemos de género" en el que un panel de especialistas analiza temáticas puntuales. El 15 de febrero de 2018 tocó turno a la facultad de Economía, que en su auditorio Ho Chi Minh albergó la conferencia "Brecha salarial", contando con la participación de Andrea Peña, Anel Ortega, Mary Carmen Larralde y Gerardo Fernández Noroña, como ponentes; con Kevin Alonso Martínez como presentador, y con Tanya Saraí Fuentes en la lectura de conclusiones.

Enmarcando su participación en la instauración del Día de la Mujer Mexicana, la consejera universitaria representante de la facultad de Economía, Andrea Peña, abundó sobre la necesidad de hablar del tema de brecha salarial, pues aunque en México "55 de 100 personas que estudian un posgrado son mujeres, el salario no es igual para ellas en relación con los varones", diferencia que, señaló, no radica en "capacidades o nivel de estudios, sino en género".

Anel Ortega, especialista en derechos humanos y violencia de género, abundó en el significado de perspectiva de género y la utilidad que tiene reconocerla al reparar en problemáticas como la de la brecha salarial pues, dijo, "permite identificar las relaciones de poder que continúan impidiendo a las mujeres desarrollarnos enteramente y ejercer esos derechos por los que se ha tenido que pelear para que sean reconocidos".

En su ponencia, Ortega denunció que "la situación de las mujeres tiene similitud con lo que el nazismo hizo a las personas en otros tiempos, arrebatándoles su estatus de personas y, en consecuencia, la posibilidad de ejercer derechos", razón que vuelve necesario "desnaturalizar las explicaciones sobre las diferencias", ya que al hacerlo "se comprende que los procesos derivados de ellas se convierten en desigualdades sociales" y, solo entonces, hay posibilidad de modificarlos.

Por su parte, Mary Carmen Larralde, quien forma parte del Sindicato de Trabajadores de la UNAM, anotó que si bien en el discurso legal se ha buscado alcanzar la equidad entre mujeres y varones, la cultura sostiene una profunda desigualdad que puede identificarse al reconocer que las mujeres no cumplen con una, sino hasta con cuatro jornadas de trabajo, con menores salarios respecto de los varones y en condiciones siempre distintas frente a las que, sin embargo, se les exige el mismo desempeño.

Larralde sentenció que al buscar emprender un proceso de denuncia ante las autoridades competentes, fuera o dentro de la propia universidad, "las mujeres se enfrentan a la revictimización con la que lejos de dar seguimiento a sus demandas, se desdibujan posibilidades que puedan poner un alto a los maltratos persistentes". En este contexto, el pago justo del salario se vuelve inalcanzable, pues la impunidad gana terreno con la "institucionalización de la desigualdad".

Gerardo Fernández destacó algunos números importantes para demostrar la importancia del tema, hablando por ejemplo de que "México evidencia una desigualdad de salarios entre mujeres y varones del 18%", con 352.57 pesos para ellos y 308.00 para ellas, según el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Al cierre de su participación, el exdiputado concluyó que frente a esta realidad, son necesarias las acciones afirmativas que permitan generar una transformación tanto para las personas como para el planeta.

En entrevista para MujeresNet, Mary Carmen Larralde indicó que la transformación más importante frente a las violencias contra las mujeres es la del sistema social, una en la que éstas se nieguen a seguir aceptando la ausencia de pago por lo que hacen, así como cuestionar costumbres que reproducen y fortalecen la desigualdad. Fernández Noroña, por su parte, señaló que el sistema económico también debe ser transformado, pasando por un proceso de cuestionamiento sobre la acumulación de la riqueza como eslabón necesario hacia la problematización de la desigualdad.