FEBRERO 2018

Discriminación de género, pendiente institucional y social

Foto: Ambro Álvarez/MujeresNet

Como parte de un compromiso en materia de género, se abordó en El Colegio de México la necesidad de apuntalar el tema tanto en las esferas institucionales como en el marco de las relaciones cotidianas.

Ciudad de México /MujeresNet.- Con el objetivo de lograr la construcción de su propia agenda en materia de género, el 16 de febrero de 2018, en la sala Alfonso Reyes, El Colegio de México (Colmex) celebró la quinta sesión de su serie "Charlas por la igualdad de género y la diversidad sexual", esta vez planteando el tema "Discriminación y género", a cargo de María Lucero Jiménez Guzmán, del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la Universidad Nacional Autónoma de México, y Melina Altamirano, del Centro de Estudios Internacionales del Colmex.

En un formato de preguntas y respuestas en el que la moderadora, Johana Navarrete, proponía un eje temático para promover la interacción del público con las ponentes, la investigadora del Colmex anotó que las sociedades en las que vivimos comúnmente nos acostumbran a pensar en "discriminación" como un conjunto de actitudes, pero al responder a sesgos relacionados con estas actitudes como, por ejemplo, no reconocer que podemos ser quienes discriminan y dónde se origina una conducta discriminatoria, nos incapacitamos para generar transformaciones.

"Todas y todos reproducimos los sesgos, de forma que nos toca revisar cómo lo estamos haciendo y qué nos toca hacer para transformarlo", dijo Altamirano luego de hablar sobre las expectativas sociales respecto de las mujeres cuando, por ejemplo, están al frente de un grupo como académicas y se espera de ellas mayor comprensión, tiempo o acompañamiento, sin valorar el trabajo adicional que esto representa y sin significar, en muchos casos, una mejora en el desempeño del alumnado.

Jiménez Guzmán, académica e investigadora de la UNAM, por su parte abundó sobre la discriminación como un proceso al ejemplificar a partir de los emeritazgos y jerarquías internas de la UNAM de las que, señaló, "las mujeres que las tienen: o no tuvieron hijos antes de adquirir su plaza definitiva, o nunca los tuvieron o se casaron con un profesor emérito", enfatizando el hecho de que el origen de la discriminación parte de desigualdades que, posteriormente, se potencian.

"En la carrera de lo masculino y una sociedad tan deteriorada", señaló Lucero Jiménez, "a las mujeres se nos valora socialmente por aquellas conductas que nos igualan a los hombres, esto es, aquello que puede transformarse en dinero", razón por la que "tenemos que incentivar una revolución de pensamiento donde lo que importe no sea solo igualarnos, sino cambiar nuestra valoración profunda de lo que es realmente importante", anotando por ejemplo los cambios de paradigma propuestos por los feminismos decoloniales, en los que el centro lo ocupan la calidad de vida y la dignidad humana, o el hecho de que reconocer que "el cuidado emocional es tan fundamental y hay que darle igual peso como al artículo indexado en inglés".

Las investigadoras coincidieron, igualmente, en la necesidad de transformaciones en dos campos simultáneos: los institucionales, pero también en el terreno de las relaciones cotidianas. En este sentido se habló de los actuales cambios de modelos parentales con los que se promueve la conciliación del trabajo de cuidados con la culminación de una carrera académica para ellas, compaginados con la necesidad de que las universidades abracen transformaciones a partir de acciones como promover, al interior de las aulas, cómo desmontar las violencias reproducidas, o implementar guarderías en respuesta a la persistente división interna de los hogares.

En entrevista para MujeresNet, Lucero Jiménez afirmó también que "un eje de la discriminación vigente es la relación con lo indígena", de forma que "no obstante las políticas gestionadas hasta el momento", la sociedad tiene un pendiente enorme con el tema, pues "candidaturas como la de Marichuy encuentran tantas barreras no sólo por un gobierno elitista, sino por falta de sensibilidad social". A la academia, sentenció, le "toca introducir en sus planes de estudio la discriminación y la desigualdad como ejes que hay que estudiar de forma interseccional para lograr desmontarlos desde un compromiso institucional".

De cara a una realidad de pérdida de derechos y de ausencia de circunstancias para ejercer los ganados, Melina Altamirano insistió además en la necesidad de reconocer la potencialidad de los espacios entre mujeres como núcleos de intercambio para la apropiación de dinámicas positivas, "mentorías de reconocimiento de las experiencias comunes".

Como parte de su agenda de actividades, el Colmex también propone un editatón de Wikipedia, en el marco del 8 de marzo próximo, sobre mujeres académicas y científicas del sur del continente americano, además de una charla acerca de políticas institucionales para lograr la igualdad de género al interior de instituciones educativas. Puede consultarse más información en su página web: http://agenda.colmex.mx/Calendario.