DICIEMBRE 2017

De la Biblioteca Rosario Castellanos a la computadora: Los Archivos Históricos del Feminismo

Foto: Redacción/MujeresNet

En agosto de 2017, el CIEG de la UNAM puso en línea un sitio que tiene catalogadas y digitalizadas cinco de las primeras revistas feministas de México, entre ellas 'Fem'. María Esther Espinosa Calderón nos detalla la presentación y contenido del mismo.

A mi hermosa madre, donde quiera que se encuentre.


El Centro de Investigaciones y Estudios de Género (CIEG) de la UNAM cuenta con el sitio web Archivos Históricos del Feminismo en donde se pueden consultar cinco de las primeras revistas feministas de México: La revuelta (1976-1978), Cihuat (1977-1978), La boletina (1982-1986), La correa feminista (1991-1998) y fem (1976-2005) mismas que fueron catalogadas y digitalizadas por un equipo de jóvenes becarios bajo la dirección de J. Félix Martínez Barrientos.

No sólo estarán en los estantes de la biblioteca "Rosario Castellanos", sino que a partir de ahora con sólo apretar una tecla de la computadora, las personas interesadas podrán buscar información sobre estos periodos del feminismo en nuestro país. Se catalogaron y digitalizaron 5 mil 884 artículos y 305 ejemplares de las cinco publicaciones. Se puede buscar por tema, título o autor el acervo de este valioso material.

El académico Martínez Barrientos señaló que: "Se busca hacer accesibles estos artículos para el uso de investigaciones en México y en el mundo, en un formato abierto". Durante más de año y medio, el equipo analizó la información que se iba a subir a internet. Temas como aborto, educación, política, educación sexual, salud reproductiva y sexual, diversidad sexual, derechos humanos, entre otros.

En la presentación, el 23 de agosto del 2017, se dieron cita varias de las colaboradoras de las revistas y periódicos digitalizados, de fem se encontraban: Carmen Lugo, Bertha Hiriart (fundadora también de La revuelta), Lucía Rivadeneyra, Guadalupe López García, Josefina Hernández Téllez, Rotmi Enciso, Isabel Barranco y María Esther Espinosa; de La correa feminista estaban Rosa Rojas y Ximena Bedregal.

Navegar por Los Archivos Históricos del Feminismo es interesante, se puede encontrar no sólo los artículos sino también semblanzas y la historia de cada una de las publicaciones seleccionadas. Por ejemplo: "El Colectivo La Revuelta nació en 1975 como una escisión del Movimiento de Liberación de la Mujer (MLM). Estaba compuesto por un grupo de jóvenes feministas. Berta Hiriart cuenta que unos meses después de la Conferencia del Año Internacional de la Mujer, celebrada en México en 1975, se reunieron alrededor de 40 mujeres convocadas por el MLM para participar en un contracongreso que develara 'la demagogia imperante en el acto oficial' convocado por Naciones Unidas. Sin embargo, el sentir era que las feministas más 'viejas' eran quienes tomaban las decisiones, lo cual incomodaba al sector más joven de la asamblea. Esa misma noche, después de la reunión, siete mujeres salieron con la determinación de crear un periódico feminista. Ellas consideraban fundamental la labor de concientización social, mientras que la mayoría de las mujeres que militaban en el MLM pensaba que primero había que crear un gran movimiento de mujeres y luego un periódico que fuera su expresión.

"Para las siete mujeres fundadoras era prioritaria la edición de un periódico que fuera el estandarte del feminismo, que ampliara la capacidad de acción del movimiento y cuya distribución representara una forma de hacer agitación política. Su intención era generar una conciencia social sobre la situación de las mujeres en el capitalismo. En el testimonio de 10 años de trabajo feminista, Berta Hiriart habla de siete mujeres fundadoras, aquí sin embargo colocamos el nombre de ocho según la lista de las autoras que aparecen en la antología La Revuelta: reflexiones, testimonios y reportajes de mujeres en México, 1975-1983, una publicación de Martín Casillas Editores". [1]

"El primer número de La Boletina advierte en su portada: 'Publicación cuando se pueda con el esfuerzo y colaboración de todas'. Año 1, número 1, 17 de junio de 1982.

"En la década de los ochenta, el feminismo en México había experimentado formas organizativas que iban desde grupos y coaliciones hasta grandes frentes, como el Frente Nacional de Lucha por la Liberación y los Derechos de las Mujeres (FNALIDM 1979-1981). Este y otros frentes habían demostrado por la vía de los hechos no ser la ruta más óptima para adelantar la causa de las mujeres. El esfuerzo por agrupar en un gran frente a feministas, sindicatos, partidos de izquierda y grupos de disidencia sexual catapultó viejas y nuevas rencillas: la controversia por las formas de alianza con partidos políticos y el rechazo a incluir demandas por los derechos homosexuales provocaron el desgaste y la dispersión de los grupos del FNALIDM y, en general, del movimiento feminista. En un intento por estrechar lazos entre organizaciones feministas y coordinar el trabajo a nivel nacional, se llevó a cabo el Primer Encuentro Nacional de Grupos Autónomos de Mujeres Universitarias, con lo que comenzó una nueva etapa de reagrupación.

"En el mismo sentido, en abril de 1982, se llevaba a cabo la Coordinación de Grupos Autónomos Feministas que reuniría por corto tiempo a diversos grupos y daría paso a la Red Nacional de Mujeres Feministas (La Red). En ella participó un amplio número de organizaciones, entre las que se encontraban el Grupo LAMBDA de Liberación Homosexual, el Grupo Autónomo de Mujeres Universitarias (GAMU) y el colectivo VenSeremos, quienes impulsaron la creación de La Boletina, cuyo objetivo era dar a conocer, convocar y organizar a los grupos de la Red con presencia en los estados de la República Mexicana: Chiapas, Colima, Michoacán, Monterrey, Morelos, Tijuana, Xalapa, Distrito Federal, entre otros. De esta manera, La Boletina expresa su voluntad de Ser: 'Con el esfuerzo y colaboración de todas'". [2]

Explica la página de semblanza: "Cuando investigamos sobre la creación de fem encontramos tantas versiones de su origen como participantes en ella. En un viaje en camión de la Ciudad de México al municipio de Acámbaro, Guanajuato, se hacen 27 mil 777 horas, tiempo suficiente para que, según Elena Poniatowska, Alaíde Foppa y Margarita García Flores se sentaran cómodamente para hablar de la creación de fem.

"Por su parte, Carmen Lugo en una excelente semblanza sobre Alaíde Foppa, publicada en La jornada y luego en fem, cuenta que la idea de publicar esta revista ya estaba presente desde 1974 cuando, en un acto de solidaridad con Guatemala, fue invitada por Alaíde a ser parte del personal que atendía una librería feminista en la Casa del Lago, junto con Margarita García Flores y Fanny Rabel.

"A su vez, Marta Lamas recuerda que su primer acercamiento con Alaíde, previo a la realización de la Conferencia de la Mujer de Naciones Unidas que se iba a realizar en México en 1975, fue ríspido: 'Me pareció una señora burguesa, con buenas intenciones, pero políticamente despistada', sin embargo un año y meses después asistió a su casa, convocada por Margarita García Flores, a la conformación de lo que fue la primera revista feminista de América Latina.

"Su creación no se resolvió en una sola reunión. El núcleo inicial que la impulsó se conformó por diez mujeres, el cual se reunió varias veces antes de hacer público su número inicial en octubre-diciembre de 1976: Alaíde Foppa, Margarita García Flores, Elena Poniatowska, Marta Lamas, Carmen Lugo, Lourdes Arizpe, Alba Guzmán, Elena Urrutia, Margarita Peña y Beth Miller.

"Inicialmente la dirección fue compartida por Alaíde Foppa y Margarita García Flores, un año después, con el retiro de Margarita del grupo, la dirección pasó a ser colectiva a propuesta de Alaíde.

"Como parte de los objetivos de fem, la revista no se conformó como el órgano de algún grupo y se definió abierta a todos aquellos que perseguían sus mismos objetivos. Con estos bien definidos, la propuesta unitaria de Alaíde Foppa y el grupo que editó la revista dio como resultado el fortalecimiento del mensaje de las mujeres y la unificación de la capacidad de respuesta del movimiento.

"No sólo fueron los diversos grupos feministas, las mujeres escritoras y las artistas quienes escribieron en fem sino también lo hicieron los varones. Como bien dice Lourdes Arizpe en su artículo 'fem, espejo del feminismo en México', prácticamente todas las mujeres que escribían en México colaboraron en fem. Conviene además resaltar una importante característica: que a pesar de los malos tiempos, fem jamás dejó de ser la revista del feminismo en México, jamás perdió ese consenso y al mismo tiempo tuvo la virtud de darle al feminismo una base social y mostrar el punto de vista de las mujeres y su condición a un mayor número de personas. Por ello puede decirse que, en general, se trató de la unidad en las demandas desde la diversidad de las posiciones del feminismo." [3]

Cihuat es una de las voces impresas de la historia del movimiento feminista de la segunda ola del feminismo mexicano de finales de la d&oecute;cada de los setenta. Es pionera de las publicaciones feministas, junto con La revuelta (septiembre, 1976) y fem (diciembre, 1976); se publicó por primera vez en mayo de 1977. Su nombre, Cihuat, significa mujer en lengua náhuatl. Se conocen sólo seis números de este periódico, cuyas dimensiones van de entre 28.1 x 30 centímetros el más pequeño (números 3 y 4) hasta 31.5 x 45.2 centímetros el más grande (número 5). El papel utilizado para su impresión es de mala calidad, como en general lo es el de los impresos del siglo XX, pues se torna más ácido y quebradizo. Debido a esto los ejemplares de Cihuat se deterioraron hasta estar actualmente en un estado sumamente frágil. Esta es una razón por la que su digitalización ha sido un gran acierto para preservarlos, pues eleva las posibilidades de perpetuar la documentación histórica del feminismo mexicano.

"Cihuat es una publicación que responde a las necesidades del movimiento feminista de aquel momento; en sus páginas se define como vehículo para el intercambio de información entre mujeres. Defiende la praxis del feminismo dentro del propio colectivo, realizando una crítica hacia los grupos feministas afirmando que 'gran parte de ellos dan clases de tejido y corte como camino a la liberación; ya que no hacen más que fomentar la pasividad, cimentándola en su posición, fortaleciendo a sus opresores e inhibiendo la lucha abierta'. Establece una postura del feminismo a contracorriente de los estereotipos en los que se tiende a encajonar a las feministas en frases como: 'El feminismo tiene por objeto desunir o enemistar a hombres y mujeres', 'Está en contra de la maternidad o el ser mujer' o 'Está a favor del libertinaje sexual'; Cihuat defiende que la lucha feminista debe ser 'específicamente femenina aunque integrada a la lucha de clases' y reivindica la participación activa y directa de la mujer en la transformación del sistema'". [4]

"La publicación de La correa feminista se asume como producto de la autodenominada corriente feminista de las autónomas, instalada públicamente en el año de 1993 en el Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, en El Salvador, con la formación de la colectiva feminista Cómplices.

"No obstante, la revista nace primero editada por el Centro de Investigación y Capacitación de la Mujer (CICAM), en septiembre de 1991. El equipo de trabajo que la produce estaba integrado por Ximena Bedregal en la coordinación y elaboración general de la idea, así como en la búsqueda y edición de contenidos; Marie France Porta en la coordinación de diceño, Rosa Rojas en la corrección de galeras y Ursula Zoeller en la coordinación de impresión y armado.

"El objetivo de la revista era, como su nombre lo sugiere, buscar convertirse en un instrumento para transmitir la información del movimiento feminista entre la provincia y el centro de la República Mexicana, ya que consideraba que existía un vacío que impedía articular un gran movimiento de alcance nacional; de hecho la publicación se extiende a parte de América Latina.

"La Red Informativa de La correa feminista en México estaba integrada por 25 organizaciones en 11 estados en todo el país, lo que representaba una cantidad importante si consideramos que se trataba de un órgano informativo especializado en temas feministas. También es significativo que la revista fue concebida y producida totalmente por las propias integrantes del CICAM, ya que esta no sólo era una publicación sino también un proyecto editorial; la revista era producida directamente en la editorial y talleres de La correa. Su elaboración y producción, así como el diceño, escritura y coordinación editorial lo hacía el equipo de trabajo de La correa feminista.

"El tiraje de la revista no era muy amplio, a pesar de ello era una de las pocas revistas que en su momento circulaban en el medio y constituía una voz del movimiento feminista. Ximena Bedregal apunta que 'se hicieron entre 700 y mil ejemplares de cada número, y del número 8 con el tema del levantamiento zapatista, la guerra y las mujeres, se llegaron a hacer dos mil'". [5]

Después de la presentación de la plataforma de Los Archivos Históricos del Feminismo, en el auditorio Mario de la Cueva, de la Torre II de Humanidades se llevó a cabo la mesa de análisis "La prensa feminista y el feminismo hoy", encabezada por Berta Hiriart; de La revuelta; Carmen Lugo, de fem; Ximena Bedregal, de La correa feminista y Hortensia Moreno, del CIEG, quienes hablaron de la importancia de estas publicaciones en la lucha de las mujeres por conseguir espacios en todos los ámbitos.

Para la periodista, escritora y dramaturga, Bertha Hiriart, Los Archivos Históricos del Feminismo, no sólo es un proyecto de preservación de la lucha de las mujeres por sus derechos, es también para que los y las jóvenes de hoy continúen con estos esfuerzos y sigan trabajando por la igualdad de género. "Es importante que conozcan el proceso colectivo que les ha abierto las posibilidades de las que hoy disfrutan".

Por su parte, la historiadora Carmen Lugo, habló de la importancia de conservar las revistas y los artículos en un archivo, porque "la historia nos borra". Las mujeres rara vez somos representadas en la historia de México.

Ximena Bedregal, señaló: "Estamos hablando de nuestra historia porque a veces, no, no a veces, siempre nuestra historia está cortada. El punto de esto es dar voz a estas mujeres que lucharon por nuestros derechos y para seguir en esta lucha juntos y juntas".

Cada una de las publicaciones elegidas conforma un patrimonio documental, con un conocimiento necesario y testigo de un movimiento que ha educado a nuevas generaciones de estudiantes y también ha alimentado el surgimiento de nuevos feminismos, todos en pro de los derechos de las mujeres. Una forma de conocer las luchas de las mujeres por conseguir espacios y que su voz fuera escuchada y siga siendo escuchada, hay historia y debemos de seguir haciendo historia.

Como colaboradora de fem, mi agradecimiento a J. Félix Martínez Barrientos, a su equipo y al CIEG de la UNAM por la invitación a la presentación de la plataforma: http://www.unamenlinea.unam.mx/recurso/84380-archivos-historicos-del-feminismo y por su ardua trabajo en la selección, catalogación y digitalización de las revistas y los artículos que facilitan el trabajo de investigadores e investigadoras en las cuestiones de género. De los estantes y anaqueles de la biblioteca "Rosario Castellanos" a sólo un apretón de una tecla de la computadora para ingresar al universo de las primeras publicaciones feministas de México.

Referencias:
[1] http://archivos-feministas.cieg.unam.mx/semblanzas/semblanzas_revuelta.html#semblanzas_revuelta
[2] http://archivos-feministas.cieg.unam.mx/semblanzas/semblanzas_boletina.html#semblanzas_boletina
[3] http://archivos-feministas.cieg.unam.mx/semblanzas/semblanzas_fem.html#semblanzas_fem
[4] http://archivos-feministas.cieg.unam.mx/semblanzas/semblanzas_cihuat.html#semblanzas_cihuat
[5] http://archivos-feministas.cieg.unam.mx/semblanzas/semblanzas_correa.html#semblanzas_la_correa_feminista