JULIO 2017

Ciclo de cine para jóvenes proyecta documental 'Él me nombró Malala'

Foto: Daphne Beltrán Fuentes/MujeresNet

Es 'mi padre el que me nombró Malala pero yo me convertí en Malala', explica la activista en la cinta, pues es ella quien ha elegido ser la persona que es y luchar por los derechos humanos.

Ciudad de México /MujeresNet.- El 22 de julio de 2017 se proyectó el documental Él me nombró Malala del director Davis Guggenheim, en el Museo de la Mujer, como parte del ciclo de cine para jóvenes que se realiza todos los viernes en este recinto.

Estrenado en 2015, el documental trata sobre la vida y la obra de la joven activista paquistaní Malala Yousafzai en pro del derecho de niñas y niños a la educación, hecho que la llevó a sufrir un atentado a la edad de 15 años por parte de un grupo de hombres que estaban en contra de que las mujeres recibieran educación en Pakistán; este atentado también es abordado en el documental.

Malala Yousafzai es una de las mujeres más famosas de Paquistán y está al frente de la fundación que lleva su nombre, sin embargo, como plantea esta obra cinematográfica, su vida ha sido una difícil y dolorosa transición, que la ha llevado a enfrentarse con la cultura de un país donde las niñas no tienen garantizado el acceso a la educación.

Este trabajo audiovisual deja ver los distintos escenarios con los que la joven Malala se tuvo que enfrentar. Por un lado, el tener que alejarse de su país natal después del atentado, y por el otro, la difícil recuperación de éste. Asimismo, la cruzada internacional en la lucha por los derechos y el acceso a la educación de las niñas por todo el mundo; su discurso en la sede de las Naciones Unidas; sus relaciones familiares y personales, así como la estrecha relación que tiene con su padre, quien le inspiró su amor por la educación.

Hay también en este documental una descripción sobre la persecución que sufrieron ella y su familia por el régimen talibán que promueve el no acceso a la educación de las mujeres. Persecución que la llevó a sufrir el suceso que casi le cuesta la vida al recibir un impacto de bala en la frente.

Durante el desarrollo del documental, es la voz de Malala la que narra en primera persona las adversidades que ella y otras mujeres y niños enfrentan para poder recibir educación, al mismo tiempo que en lugares como Siria buscan escapar de la guerra. Ella misma dice en este trabajo: "Hay un momento en el que uno debe elegir entre guardar silencio y alzar la voz".

Uno de los momentos finales de este trabajo, que le da título al documental, es cuando Malala refiere que es "mi padre el que me nombró Malala pero yo me convertí en Malala", asegurando que es ella la que ha elegido ser la persona que es y luchar por los derechos humanos.

Malala Yousafzai recibió en 2014 el Premio Nobel de la Paz, siendo la persona más joven de la historia en recibirlo. Este hecho le ha dado reconocimiento internacional y le ha permitido dar a conocer su lucha.