JUNIO 2017

Rita Guerrero: el canto de la Sibila

Foto: Ma. Esther Espinosa/MujeresNet

En esta reseña del primer libro de la poeta y escritora Aura Sabina, las colaboradoras Ma. Esther Espinosa Calderón y Socorro Martínez Cervantes nos ofrecen un inspirador acercamiento a la vida de Rita Guerrero y al trabajo realizado por la autora.

Rita Guerrero, la cantante de Santa Sabina, marcó al rock mexicano con su talento, el escenario era suyo, lo llenaba con su voz, sus movimientos y su peculiar teatralidad y misticismo al construir un ambiente con ese toque gótico que tanto la cautivaba. Actriz, conductora, luchadora, defensora de las causas sociales, apasionada, intensa, tenaz y amante de la vida. A Rita sólo la pudo vencer el cáncer de mama, que de manera precipitada le arrebató la vida un 11 de marzo de 2011, dejando en el desconsuelo a sus miles de fans, pero arraigando en ellos y ellas un estilo peculiar de vivir el rock, marcando una nueva ruta para las nuevas generaciones.

Sus amigos, familia, conocidos, músicos e integrantes de la banda, entre otras personas cercanas a ella, dieron su testimonio a la poeta y escritora Aura Sabina, en una serie de entrevistas realizadas en un lapso de cinco años (2010-2015, aunque realizó tres en abril de 2016), cuyo contenido plasmó con pulcritud y suficiente distancia para retratar al ser humano de carne y hueso (sin idealizaciones nostálgicas) en el libro Rita Guerrero: el canto de la Sibila, título que le quedó como anillo al dedo porque la cantante llevó al escenario, varias veces, ese drama gregoriano.

En este, su primer libro, Aura Sabina despliega su impecable prosa, para recorrer la vida de la artista que nunca se dejó seducir por Televisa ni por las grandes disqueras, aunque eso, lo sabe cualquiera, la marginó de la difusión que merecía, sin embargo y a pesar de su prematura muerte, logró llegar a un extenso público, que la aclamó no sólo en México, sino en varias partes del mundo.

Mujer sensible, que luchaba contra la injusticia social, por los derechos de las minorías, reprobaba la situación del campo, la desigualdad de las mujeres, los ataques a la diversidad sexual. Apoyó el movimiento zapatista, estuvo en varias ocasiones en Chiapas abogando por las causas indígenas.

Luego de leer el libro, una se queda con la imagen no solo de la vocalista de Santa Sabina, la de Ensamble Galileo, o la del coro de la Universidad del Claustro de Sor Juana, que ella dirigió hasta su muerte, sino de la niña que develó soltura y talento en su voz desde los seis años, de la adolescente impetuosa y rebelde, de la joven que cree en sí misma, se arriesga, batalla, se cae, se enoja y sigue siendo soñadora: "Mis sueños son muy parecidos a la realidad. Me gusta soñar cosas bonitas, como todos". La Rita que se describe en siete palabras: "A veces soy muy temperamental, cariñosa. Un poco dispersa. Organizada, limpia. Me gustan las plantas. Nerviosita, celosa. Generosa". La cantante y actriz de teatro que recorrió múltiples escenarios por más de dos décadas y le dijo a la autora de este libro "voy a apoyarte en lo que sea posible, pero sinceramente no creo que mi vida dé para un libro". Sin embargo, Aura Sabina le respondió: "Tu háblame de ti. Yo me encargo de lo demás".

A través de las entrevistas la autora nos lleva a conocer a la Rita humana, la de carne y hueso que trabajaba para pagar su renta, que peleaba y se reconciliaba con sus hermanas, que en el escenario se entregaba y trasmitía luz, la amiga, la hermana, la hija, la madre que no dejó de ser mujer cuando trajo al mundo a Claudio, a quien amó profundamente; la solidaria, valiente ante la adversidad, la que luchaba por sus ideales. Esa mujer como dice Aura Sabina "tan pequeña y tan grande". La que vivió intensamente porque así era ella.

Aura Sabina no niega su admiración por la artista, se sintió identificada con su estilo, su ser y puso su atención en ella sin saber que el tiempo se acortaba para la cantante y también para su propio objetivo. "Rita no era rockera, había encontrado en el rock una manera de comunicarse con la juventud, pero su pasión era la música barroca. Estudió dirección de orquesta, y por cinco años dirigió el coro de la Universidad del Claustro de Sor Juana. Era "una mujer sabia, una profeta, una mujer hecha de futuro, que podía saber de tu estado de ánimo con solo tomarte de las manos", dice la escritora.

Su primer acercamiento con la artista fue a partir de la experiencia sensorial que el grupo le dejaba, la música, el contenido de sus letras, las atmósferas góticas, el histrionismo, la flor de cempazúchitl que una vez, de manos de Rita cayó en las suyas y las guardó por años. Mucho antes de saber que Rita tenía una enfermedad terminal, la escritora ya había proyectado escribir sobre la vida de la cantante. Aura se sintió feliz cuando ella aceptó, "de hecho podía sentirme un tanto abrumada por saber quién era ella como personaje público, por la intensidad de su natural mirada, su risa me daba tranquilidad. Aunque ella tenía cosas por hacer, agradecí que me abriera espacios, Rita tenía la capacidad de escuchar, de dar consejos, y lo mejor, de dar abrazos".

Después de la muerte de la cantante, quienes creyeron en su proyecto la ayudaron a concretarlo, "pude estar con personas cercanas a ella, quienes decidieron seguir adelante para preservar su memoria. Así las que serían cuatro o cinco sesiones de entrevistas, se convirtieron en más de 30 con familiares, amistades y con los que trabajó. Por diversas cuestiones no todos esos encuentros están incluidos en el libro". Cada historia ayudaba a armar el rompecabezas.

"Una de las primeras veces que soñé con ella después de su cambio de dimensión, la escuché decirme: 'Termina este proyecto, solamente te pido que lo hagas con pasión'", y así fue, a casi ocho años de distancia aquí está el sueño de Aura, sobre Rita Guerrero y su esencia.

Aura Sabina, Rita Guerrero: el canto de la Sibila , México, Ediciones del Ermitaño, 2016, 218 pp.