ABRIL 2017

Sor Juana y el 17 de abril...

Elvira Hernández Carballido nos habla de la genialidad literaria de Sor Juana Inés de la Cruz, con motivo de su aniversario luctuoso, así como de su búsqueda y ejercicio del derecho de las mujeres a la educación y al conocimiento.

17 de abril...

Me escaparé a la Ciudad de México y te buscaré Sor Juana Inés de la Cruz, en ese hermoso claustro ubicado en el centro histórico, a unas cuadras del metro Isabel la Católica. La tarde es transparente y color azul claro. Camino por el jardín de lo que fue su convento buscando sus huellas. En cada salón aspiro el aire adivinando su olor, ese olor de rompope hecho en convento y sabiduría eterna. Discretamente acaricio las paredes y busco si hay en ellas algo escrito por ella porque los pergaminos ya no le alcanzaban por tanta inspiración que necesitaba salir de su alma. Levanto las plumas de algunas palomas que revolotean por ahí e imagino su mano atada a esa pluma que le permitía escribir las palabras que fluían de lo más profundo de su ser. Miro las vigas del techo adivinando esas noches en que las contabas para descubrir los secretos geométricos de la vida. Acerco mi oído a un caracol para confirmar que la música también fue un escenario de tu creatividad. En efecto, se dice que la Décima Musa escribió un tratado de música que se tituló El Caracol, una obra que representaba la plenitud de su madurez, y fue tan alabada en la época en que la dio a conocer, "que bastaba ella sola, dicen, para hacerla famosa en el mundo...". Desgraciadamente es un documento que se ha perdido, pero uno de sus poemas delata su sabiduría musical:

¿Enseñar Música a un Ángel?
¿Quién habrá que no se ría de que la rudeza humana las Inteligencias rija?
Mas si he de hablar con la verdad,
Es lo que yo, algunos días,
Por divertir mis tristezas,
Di en tener esa manía
Y empecé a hacer un tratado,
Para ver si reducía
A mayor facilidad
Las reglas que andan escritas.
En él, si mal no recuerdo,
Me parece que decía
Que es una línea espiral,
No un círculo la armonía.
Y por razón de su forma,
Revuelta sobre sí misma,
La intitulé Caracol,
Porque esta revuelta hacía.
Pero esto está tan informe,
Que no sólo es cosa indigna
De vuestras manos, más juzgo
Que aún le desechan las mías.
Sor Juana Inés de la Cruz

17 de abril...

Las mujeres del siglo XVIII, del siglo XIX, del siglo XX y del siglo XXI seguimos descubriéndonos en sus palabras. Todavía coincidimos con ella en que los hombres son unos necios y seguimos luchando como ella para ganar un lugar en el mundo intelectual. Yo sigo descubriendo en sus palabras la sabiduría femenina, las ilusiones con género y los antecedentes del feminismo que nos hace creer en nosotras mismas y en las otras, en ellas, en todas. Y hasta la fecha hay un poema de Sor Juana que logra levantarme cuando algunas personas perforan con mala fe mi alma, cuando gente resentida quiere desgarrar mi corazón remendado, cuando la vida tramposa me pone obstáculos y malas caras. Entonces rezo estas palabras para inspirarme pese a todo, una y otra vez:

Invicta razón alienta armas contra tu vil saña,
y el pecho es corta campaña a batalla tan sangrienta.
Y así, Amor, en vano intenta
tu esfuerzo loco ofenderme:
pues podré decir, al verme expirar sin entregarme,
que conseguiste matarme mas no pudiste vencerme.

17 de abril...

Sor Juana espejo y Sor Juana guía, te busco para recordar que tu obra es importante, representativa, admirable. Única, profunda y compleja. Basta recordar el primer párrafo de tu Respuesta a Sor Filotea. En este memorable texto además de la profundidad y complejidad que le daba a cada párrafo para defender, su derecho, tu derecho, nuestro derecho al conocimiento y a la sabiduría, responde con perfectas argumentaciones a las recriminaciones que te hiciera el Obispo de Puebla que no podía aceptar que una mujer fuera inteligente, sabia, creativa y talentosa. Sí, la Respuesta a Sor Filotea delata ese malestar masculino al advertir no solamente una mujer inteligente sino a una mujer que estaba segura de la importancia a su derecho de recibir una educación. En el siglo XVII se observaba el surgimiento de fuertes debates en torno a la educación femenina y a la perspectiva discriminatoria y sexista al respecto. Los argumentos que sostenían la postura de negarle esa oportunidad educativa se basaban en el temor a la soberbia femenina y por ello caer en el pecado. Sin embargo, las mismas monjas debatían que el conocimiento las aproximaba más a Dios y con esa estrategia buscaban ese afán de tener acceso a la educación. Tu protesta y crítica hacen eco todavía en muchas mujeres de este siglo XXI:

Pero los particulares y privados estudios ¿Quién los ha prohibido a las mujeres? ¿No tienen alma racional como los hombres? ¿Pues por qué no gozará el privilegio de la ilustración de las letras con ellas? ¿No es capaz de tanta gracia y gloria de Dios como la suya? ¿Pues por qué no será capaz de tantas noticias y ciencia que es menos? ¿Qué revelación divina, qué determinación de la Iglesia, qué dictamen de la razón hizo para nosotras tan severa ley? ¿Por qué ha de ser más aceptada la ignorancia que la ciencia?

17 de abril...

Sor Juana, gracias por mostrar tan claramente ese orgulloso de ser mujer y a la vez cuestionar los obstáculos sociales que nos han impedido estudiar, expresarse sentimientos y hasta incertidumbres. Gracias Sor Juana por creer en ti y en nosotras, por confiar en nosotras y dejarnos este maravilloso legado.

17 de abril de 1695, Sor Juana la mujer murió pero nació la Décima Musa.