Foto: Emma Blancas/MujeresNet

A partir de los rastreos realizados en septiembre y octubre de 2016 en el arroyo 'El Navajo' en Ciudad Juárez, la ciudadanía logró que el gobierno decidiera crear una fiscalía especial para la búsqueda de jóvenes desaparecidas pero con presunción de muertas, informó la activista Norma Andrade.
Ciudad de México /MujeresNet.- El documental "Bajo Juárez. La ciudad devorando a sus hijas" ayudó a visibilizar el feminicidio a nivel internacional, sostuvo la activista Norma Andrade durante la proyección del mismo en el Centro Cultural Casa Talavera el 14 de noviembre de 2016, como parte de las actividades del encuentro "Una mirada actual al feminicidio en México: perspectivas, acciones y desafíos", organizado por la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM).
En una charla con las personas asistentes y con Alejandra Sánchez Orozco y José Antonio Cordero, quienes dirigieron el documental, Norma Andrade habló de las alarmantes cifras de feminicidios a nivel nacional, pero en particular en la Ciudad de México: 195 casos reconocidos entre 2015 hasta junio de 2016, y del municipio de Ecatepec, del estado de México.
"Mi experiencia dice que son muchas más, como el caso de la mujer encontrada en el canal de aguas negras de Tláhuac, dijeron en el expediente que se había suicidado. Estamos asesorando a la familia porque afirma que tenía golpes en la cara y cabellos en las manos. Para el ministerio público la declaración del novio fue coherente y fue suicidio; 195 contados, más esta chica son 196", afirmó la cofundadora y copresidenta de la asociación Nuestras Hijas de Regreso a Casa.
A partir de los rastreos ciudadanos realizados el 21 octubre de este año en el arroyo "El Navajo" en Ciudad Juárez se hallaron dos restos óseos que se suman a los 52 encontrados en el mismo lugar en septiembre pasado; gracias a este esfuerzo ciudadano se logró que el gobierno decidiera crear una fiscalía especial para la búsqueda de jóvenes desaparecidas pero con presunción de muertas. El lugar tiene alrededor de 30 kilómetros en línea de terreno, en su mayoría desierto que es difícil de revisar, pero lo harán las autoridades, informó la activista.
Lamentó que las funcionarias entrevistadas en el documental ahora se encuentren en cargos más altos y que no fueran procesadas por violar el derecho al acceso a la justicia. "Son premiadas", afirmó Norma Andrade.
También compartió las experiencias de los ataques que ha sufrido por su activismo y resaltó la sororidad que Alejandra Sánchez le brindó a ella y a sus nietos, Jade y Caleb, hijos de Lilia Alejandra, durante ese tiempo y que continúa en la actualidad.
Sin embargo, no negó que siente miedo al ayudar a padres y madres en la búsqueda de sus hijas o al acceso a la justicia. "Tengo miedo, pero es más grande mi miedo a quedarme callada. Tengo la ilusión de que Jade salga y no la molesten o me la asesinen. No me van a callar, no me van a encerrar en mi casa".
Finalmente habló sobre el trabajo de prevención que está realizando con jóvenes, con quienes habla de sexualidad, de violencia en el noviazgo y trata de personas, a través de charlas o actividades lúdicas en escuelas. Exhortó a la ciudadanía a no permitir que el gobierno deje impunes los feminicidios.


