Doctora en Ciencias Sociales y Humanidades (Universidad Autónoma de Aguascalientes), coordinadora de Proyectos del DIF Municipal de Aguascalientes.
Foto: Brenda Ayala/MujeresNet

Georgina Ligeia Rodríguez Gallardo explica cómo las políticas estatales de control natal y aborto selectivo llevan a las mujeres de este país a dejar de tener motivos para continuar viviendo, por la depresión y culpablidad generadas al tener que abandonar, asesinar o abortar a niñas.
La condición de ser mujer ha sido disminuida en diferentes países y momentos de la historia, en China se presentan históricamente y hasta la actualidad condiciones poblacionales que han derivado en una profunda desvalorización de la mujer. Esta situación ha tenido graves repercusiones, la mujer en China recurre al suicidio para acabar con la situación en la que se ve orillada a vivir. Si bien sabemos que el suicidio es un fenómeno multifactorial y principalmente es una decisión personal, la situación en China exige un análisis diferente.
China representa el 20% de la población mundial, con una rígida cultura y una religión basada en Confucio, es importante señalar que esta religión no cuenta con clero, iglesia, ni divinidades, y Confucio no es declarado divino. La doctrina se basa en libros, sus pilares son el culto a los antepasados y la armonía del cosmos. En esta religión el suicidio no es mal visto principalmente cuando se trata de proteger el honor de los ancestros.
La situación del suicidio en China rompe con muchos de los mitos y conjeturas en torno al tema del suicidio y del estudio del género, dado que se espera, como ocurre en el resto del mundo, que la mujer sea sumisa, y acepte con resignación su situación de desvalorización de su persona y de su desempeño. Este estoicismo femenino le ha permitido enfrentar las situaciones adversas con entereza que al parecer la mujer china ya no está dispuesta a vivir o bien la situación que vive es tan severa que derrumba cualquier fortaleza que le permitiese seguir adelante. La mujer en China ha dejado de tener motivos para continuar viviendo. Esto es verdaderamente dramático, grave y requiere de la solidaridad mundial y la toma de medidas por parte de las organizaciones mundiales de derechos humanos.
En China y en otros países orientales se presentan características que difieren de las tendencias mundiales en el tema del estudio del suicidio, esto es, la principal protagonista en hechos consumados de suicidio son mujeres y el área rural es la zona donde se concentran los casos de suicidio, sean hombres o mujeres. En el resto del mundo el suicidio es un fenómeno urbano protagonizado por hombres.
Las condiciones estructurales que se viven en China presentan dos características diferentes a las condiciones adversas de pobreza, necesidad y acceso desigual a los niveles de bienestar que son comunes en otros países. Estas dos características impactan directamente a la mujer: control natal [1] y aborto selectivo.
La dimensión poblacional de este país orilló al gobierno a tomar medidas de control de la natalidad limitando el nacimiento de un hijo/a por familia, esto ha generado una alteración en el comportamiento natural de la población [2]; las familias prefieren que ese único hijo sea varón. Las razones culturales y sociales de esta decisión son diversas. Pero esta medida ha provocado por muchos años el abandono de niñas al momento de su nacimiento y en el peor de los casos infanticidio el cual se realiza en lo oculto, pero que es aprobado y legitimado social y culturalmente. Y a partir de que se puede conocer el sexo durante la gestación se promovió un incremento en el número de aborto selectivo de niñas.
En China la interrupción [3] voluntaria del embarazo es legal además de que es un servicio gratuito que ofrece el gobierno. Si bien es permitido en un límite de cinco meses de gestación, y está prohibido el aborto selectivo, en la práctica no ocurre así.
En 1979 debido a la presión por el crecimiento demográfico y los resultados fallidos de diferentes políticas de control de la natalidad, se promueve que las parejas solo tengan un hijo, con los consecuentes beneficios, en caso contrario se aplica una fuerte presión social y penalizaciones. A partir de 2013 se da un relajamiento de dicha política y se permitió tener dos hijos/as siempre que el padre o la madre fuesen hijos/as únicos. De caso contrario se aplicaban medidas extremas como el aborto forzado y la esterilización.
A partir del diagnóstico prenatal del sexo se inicia la práctica del llamado aborto selectivo que en esta caso es aplicado a mujeres, lo que ha generado entre otras cosas un desajuste en la población, una mayor proporción de población masculina, que por condiciones culturales y de tradición en China son más valorados que las mujeres ya que son útiles para el trabajo en el campo. Y esto se demuestra con datos:
"En 1979 la proporción entre hombres y mujeres al nacer era de 106 hombres por cada 100 mujeres (el promedio mundial). En 1990 era de 111 hombres por 100 mujeres, en 2001 de 117 hombres por 100, y para 2005 de 121. Esto demostraría que sí habría abortos selectivos".(http://www.china-files.com/es/link/42961/la-verdad-sobre-china-%C2%BFlas-mujeres-abortan-si-es-una-nina)
Ante este desbalance poblacional se tomaron medidas severas en contra de esta práctica, se prohibió el aborto selectivo y el diagnóstico prenatal (2010), sin embargo el aborto ilegal continuó y con ello el número de mujeres que mueren durante la intervención. La Federación Internacional de Planificación de la Familia calcula que mueren cada año 70,000 mujeres. La ONG Derechos de las Mujeres sin Fronteras, estima que se han colocado 403 millones de dispositivos intrauterinos anticonceptivos en mujeres sin su consentimiento, y que desde 1979 se han realizado 196 millones de esterilizaciones irreversibles forzadas, con secuelas de por vida para las mujeres. Otro elemento que mencionar es que las mujeres son obligadas a abortar al segundo o tercer hijo/a con siete meses y hasta nueve meses de embarazo, lo que representa un impacto emocional inimaginable para la mujer. [4] Además de que se realiza en condiciones persecutorias, de investigación y de amenaza al ser sustraídas de sus casas o centros de trabajo para llevarlas por la fuerza a clínicas para efectuar el aborto.
En enero del 2014, el periódico El Mundo revela la entrevista con una mujer china de 25 años que le fue practicado un aborto a los siete meses de embarazo, en que señala su experiencia: "Y se convierte en un trastorno psicológico. Me siento un cadáver que camina"; dos años después de que se le obligó a abortar, se le diagnosticó esquizofrenia. Liang Zhongtang, demógrafo de la Academia de Ciencias Sociales de Shanghai, señala: "El sistema no cambió en absoluto. Sigue estando prohibido tener más hijos que los permitidos por el gobierno y resulta inevitable forzar abortos si una quiere tener hijos que no son permitidos por el gobierno". (http://www.martinoticias.com/a/china-politica-abortos-mujeres-/30916.html)
Estas acciones de discriminación al solo hecho de ser mujer han generado un estado de culpabilidad de la mujer por tener que abandonar, asesinar o abortar a niñas, lo que les impacta emocionalmente durante toda su vida. Las que sobreviven tienen que vivir con el peso social del rechazo de ser mujer y con la responsabilidad de no ser una carga para su familia, además de un temor arraigado de que en algún momento ellas tendrán que tomar la decisión de abortar, abandonar o asesinar a sus hijas.
A esta terrible situación se suma que las mujeres rurales chinas viven pobreza extrema, son verdaderamente condiciones adversas. Son familias que viven con un dólar al día. Además su situación social y cultural les genera una profunda insatisfacción que deriva en depresión grave y una decepción de la vida misma. En otras palabras, no encuentran razones para continuar viviendo.
Estos hechos contribuyen a múltiples repercusiones culturales y sociales y principalmente la afectación emocional de la mujer que bajo la presión de la familia o del marido se ve obligada a la práctica del aborto. China es uno de los países -junto con la India- en que las condiciones de desvalorización de la mujer son tan graves que llevan a ésta a atentar contra su vida. El 56% de los suicidios en el mundo son protagonizados por mujeres chinas. La tasa de suicidio de mujeres es 25% superior a la de hombres. El suicidio en China es la quinta causa de mortalidad y la primera en mujeres rurales de 15 a 34 años de edad. [5] En 2014 el Ministerio de Salud de China estima que se suicidaron 220,000 mujeres de las cuales el 91% eran jóvenes de entre 15 y 35 años de edad, quitándose la vida de la manera más dolorosa mediante pesticidas y matarratas. [6]
La mujer en China es violentada y rechazada desde antes de su nacimiento. Es la violencia de género en su máxima expresión. Es la violencia a la simple idea de ser mujer. La existencia de las mujeres que sobreviven transcurre en condiciones de rechazo frecuente por ser mujer; de gran presión por ser hija única y la responsabilidad para concebir hijos varones; además de la carga y la terrible posibilidad de tener que enfrentar la decisión de un aborto, abandono o el homicidio en caso de ser niña. En China el aborto no es una decisión de la mujer, es una decisión del grupo social que busca el nacimiento de hombres sobre la vida de las mujeres que pierden su derecho a la vida antes de siquiera nacer.
Notas:
[1] Vigente hasta 2013 en que se permitió tener dos hijos/as, si uno de los padres/madres es hijo/a único, en vez de uno/a. https://es.wikipedia.org/wiki/Rep%C3%BAblica_Popular_China
[2] El índice de masculinidad es mayor
[3] https://apuntesdedemografia.com/polpob/maltusianismo/china-y-el-hijo-unico/
[4] http://www.womensrightswithoutfrontiers.org/
[5] http://www.elmundo.es/elmundosalud/2006/01/02/neurociencia/1136220018.html
[6] http://www.lainformacion.com/asuntos-sociales/aborto/el-numero-de-abortos-en-china-desde-1979-supera-a-la-poblacion-actual-de-ee-uu_lPLSXtKM07rXAbdFFG1Yz/


