SEPTIEMBRE 2016

Deporte incluyente. La mujer en las Olimpiadas

Foto: google.com

Georgina Ligeia Rodríguez Gallardo explica desde la perspectiva de género la exclusión de las mujeres que se ha dado en el deporte. La articulista hace un recuento de las medallistas olímpicas tanto a nivel internacional como nacional, y llama a reconocer el esfuerzo de las deportistas 'que se abren espacio en condiciones competitivas'.

El deporte fue por mucho tiempo una actividad exclusiva de hombres. Al ser una práctica que se define como competitiva era entendida como propia del varón. Desde el inicio de las olimpiadas en Grecia -sobra decir- exclusiva para los hombres perfectos en su físico, era negada la participación y la asistencia de las mujeres a las competencias.

¿Por qué se dio esta exclusión de una actividad que debe de ser para todo el que quiera? Los individuos se construyen a partir de la visión de estructuras sociales generando un comportamiento, un uso del cuerpo que definen lo que es hombre y lo que es mujer; lo masculino y lo femenino. El deporte no podía ser la excepción en este sentido. Lo que en la teoría feminista se define como género; que son los comportamientos, formas de vestir, de actuar, el uso de los espacios asignados -público y privado- que se derivan de la visión clasificadora y jerarquizada desde una perspectiva androcéntrica y esencialmente de la segregación de lo femenino. El deporte, que es una actividad física que representa un esfuerzo y desarrollo de musculatura, no compatible con el concepto de fragilidad asignado a lo femenino y además altamente competitivo; el deporte en sus inicios se derivó del entrenamiento para la guerra, siendo así que lo aceptado para un hombre y una mujer es resultado de una construcción social y cultural de un momento histórico y que por lo tanto se encuentra sujeta al cambio.

En otras palabras, no se nace siendo masculino o siendo femenino, se aprende, desde las tonalidades, las maneras que definen a unos sobre otros, desde las prendas y utensilios empleados, los comportamientos, movimientos corporales y prácticos en el uso del cuerpo, como lo es el deporte y la actividad física

En la argumentación de la teoría feminista se hace una clara distinción entre lo que es sexo (hombre y mujer) de lo que es género (masculino y femenino). El sexo, se define a partir de una diferencia biológica y física entre dos cuerpos. Al hablar de género, se hace referencia a las normas, conductas y prácticas esperadas para ellos y para ellas, es la conformación identitaria a partir de su sexo, de una diferencia física y natural. Esta diferencia no solo los distingue, sino que los jerarquiza, y coloca a lo masculino, como dominante y a lo femenino como dominado en un marco de relación de poder, manteniéndose en la dicotomía de lo público y lo privado. En este sentido el deporte como actividad física, competitiva, ejemplo de poderío que se desarrolla en la esfera pública, quedaba fuera de lo permisible para la mujer.

La realidad natural y cultural no resulta sencilla de comprender y clasificar, no todo cabe en dos cajas, esta clasificación y ordenamiento no resulta ser igualitario ni equitativo. Por mucho tiempo las mujeres fueron excluidas de las prácticas deportivas. La repartición de los espacios de poder y dominio parte de diferencias biológicas como son el sexo, la raza o las discapacidades. Los primeros juegos paralímpicos fueron en 1960 [1] para hombres, esto es, la discapacidad masculina se abrió pasó antes que las mujeres en la excursión en las prácticas deportivas. Lo mismo ocurre con las diferencias de posición social o religión, el grupo dominante es quien sustentará el poder. Es la segregación de los menos favorecidos que van aparejados de un aprendizaje de sumisión con manifestaciones culturales circunscritas a una sociedad y momento determinado que derivan en relaciones de inequidad y desigualdad con diferentes matices o expresiones culturales, es el caso del deporte en el que la mujer era excluida de la práctica y competencia.

La circunscripción de la mujer al ámbito privado derivó en un desarrollo desigual y consecuentemente a la negación de otros espacios de desarrollo, sexuados y aptos solo para los hombres. El deporte al tratarse de una actividad física, competitiva y en la esfera de lo público era negada a las mujeres. No es otra cosa que inequidad y desigualdad en un marco de subordinación, que permaneció por mucho tiempo como algo natural, normal, correcto y por tanto invisible. Hasta que el trabajo y la lucha de muchas mujeres abrieron espacios y puso en la mesa del debate el tema de la equidad y de las mismas oportunidades para todas las mujeres.

Es hasta 1900 en que los Juegos Olímpicos permitieron que las mujeres participaran en dos disciplinas: el golf y el tenis, ocasión en que los juegos se celebraron en París, Francia. La primera mujer reconocida en las olimpiadas fue la tenista Charlotte Cooper. Se destaca la participación de la francesa Alice Melliat [2] en remo de larga distancia; cabe destacar su importante labor en la lucha por abrir espacios en el deporte a la mujer.

Melliat funda en 1917 la Federación de Sociedad Femenina de Francia (FFSF) y el 31 de octubre de 1921, contando con el apoyo de cinco naciones: Estados Unidos, Gran Bretaña, Italia, Checoslovaquia y Francia, se instaura la Federación Internacional Deportiva Femenina (FSFI). Sin embargo, esto no fue suficiente y la lucha continuó por algunos años ya que las mujeres no eran consideradas para participar en competencias organizadas por la Federación Mundial de Atletismo.

Dada esta acción por demás discriminatoria, la FSFI organiza sus propios Juegos Mundiales Femeninos en 1922 en París y luego se celebran unos segundos juegos en 1926 en Suecia, los cuales tuvieron un gran éxito y seguidores. Por ello la Federación Internacional de Atletismo incluye a las mujeres en las Olimpiadas de 1928 en Ámsterdam en donde firmaron un protocolo de acuerdo. Alice Melliat no quedó conforme y continuó su lucha para dar mayor espacio y atención a las mujeres, por lo que organiza Juegos Mundiales Femeninos en 1930 en Praga, Checoslovaquia y en 1932 en Londres, Inglaterra. Esta lucha abrió poco a poco, las puertas a las mujeres para que pudieran participar en las olimpiadas, sin embargo la FSFI concluye operaciones en 1938. Si bien la participación de las mujeres en las olimpiadas sigue siendo menor a la de los hombres, hay países que destacan en su proporción de mujeres atletas participantes como son Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania, Canadá, Unión Soviética, Australia, Japón, Francia, Países Bajos e Italia. Esto es tan sólo numéricamente, ya que en cuanto a entusiasmo, compromiso y entrega no cabe la distinción. Hay mujeres que dejaron huella en su actuación en Juegos Olímpicos o en otras competencias, como:

Mildred Didrickson: Estados Unidos, Destacó en Golf, Baloncesto y Atletismo; 48 victorias personales. Entró al Salón de la Fama del Golf Mundial en 1951. En Juegos Olímpicos ganó dos medallas de oro y una de plata en Atletismo, Los Ángeles 1932.

Fanny Blankers-Koen: Países Bajos, Atletismo, 4 medallas de oro en Juegos Olímpicos de Londres, 1948; 2 de oro en Oslo 1946; 3 de oro y 1 de plata en Bruselas 1950; 2 de bronce en Viena 1938.

Nadia Comaneci: Rumania, Gimnasta. Única en obtener la calificación perfecta; 4 medallas en campeonato mundial y 12 en Campeonato Europeo entre 1984 y 1989.

Theresa Zabell: Reino Unido, Regatista, oro en Barcelona 1992, oro en Atlanta 1996, Campeona de 1985 a 1997 en diferentes torneos europeos y mundiales, ranking mundial en 1996 y 1997, 12 veces campeona de España, 14 veces campeona en Semanas Olímpicas Internacionales.

Marlene Ahrends: Chile, Lanzamiento jabalina. Primera mujer de Chile en ir a unas olimpiadas. Plata en Melbourne 1956; oro en Juegos Panamericanos Chicago 1959, oro en Sao Paulo 1963; oro en Campeonato Sudamericano Santiago 1956; oro en Montevideo 1956; oro en Lima 1961; oro en Cali 1963. oro en Juegos Iberoamericanos Madrid 1962.

Evelyn Ashford: Estados Unidos, Carreras de Velocidad. Batió dos veces el récord mundial de los 100 metros, campeona en Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984 y Seúl 1988. Tres veces campeona olímpica en relevos de 4x100 metros: Juegos 2 de oro en Olímpicos en Los Ángeles 1984; 1 de oro en Seúl 1988; 1 de oro en Barcelona 1992; plata en Seúl 1988.

María Caridad Colón: Cuba, Lanzamiento Jabalina, primera mujer latina en ser campeona olímpica. Oro en Juegos Olímpicos Moscú 1980; plata en Juegos Panamericanos en 1987; oro en 1983; oro en 1979. Oro en Juegos Centroamericanos 1986, oro en 1982 y oro en 1978.

Zola Budd: Sudáfrica, Atleta en media distancia. Batió récord mundial de 5000 metros en Sudáfrica. La Federación Internacional de Atletismo no le reconoció el récord debido a la segregación racial del apartheid, por esta razón ella no podía participar en juegos olímpicos, pero el periódico británico Daily Mail la convenció de pedir la nacionalidad británica -su abuelo era británico- y por ello pudo competir en los juegos de Los Ángeles 1984, corrió descalza como lo hacía siempre.

Mary Decker-Slaney: Estados Unidos, Atleta de Pista, ganadora de oro en 1500 metros y 3000 metros, campeona mundial en 1983, fue la primera mujer en correr menos de 4:20 para la milla. Estableció 36 registros en Estados Unidos en distancias que van de los 800 metros a los 10,000 metros,

Sara Simeoni, Itañoa: Salto de Altura, Juegos Olímpicos, oro en Moscú 1980, plata en Los Ángeles 1984 y Montreal 1976. Fue plusmarquista mundial con 2.01 metros en 1978. Fue de las primeras mujeres en usar el estilo de salto Fosbury Flop. En 1970 fue campeona en Italia.

Jeanette Campbell: Francesa nacionalizada argentina, Nadadora. Primera mujer argentina en ir a los juegos olímpicos en 1936. Medalla de plata en Juegos Olímpicos de Berlín 1936; 3 medallas de oro en Campeonato Sudamericano en Río de Janeiro, Campeonato de Natación de Argentina y Campeona Argentina en1932

México, participa en Olimpiadas de verano desde 1900, en las Olimpiadas de Invierno desde 1924. Ha ganado 62 medallas (13 de oro, 21 de plata y 28 de bronce)

Las mujeres mexicanas que han recibido medalla son:

México, 1968: Florete individual. María Teresa Ramírez (plata). Natación 800 metros libres María Teresa Ramírez (bronce). Fueron las primeras mujeres mexicanas que recibieron medalla.

Sidney 2000: Halterofilia 58 kilos, Soraya Jiménez. Es la primera mujer mexicana en obtener medalla de oro.

Atenas 2004: Atletismo 400 metros planos, plata, Ana Guevara; ciclismo carrera por puntos, plata, Belém Guerrero Méndez; Taekwondo 57 kilos, bronce, Iridia Salazar Blanco.

Pekín 2008: Taekwondo 67 kilos, oro, María del Rosario Espinoza; Clavados, sincronizado plataforma, bronce, Tatiana Ortiz y Paola Espinosa.

Londres 2012: Clavados sincronizado plataforma, plata, Paola Espinosa y Alejandra Orozco; Tiro con Arco individual, plata, Aida Román; Tiro con Arco individual, bronce, Mariana Avitia; Taekwondo 67 kilos, bronce, María del Rosario Espinoza; Clavados Trampolín, bronce, Laura Sánchez Soto.

Sao Paulo 2016: Las mujeres demostraron entereza, al ser ganadoras de medallas, de un total de 5 obtenidas, ellas son: María Guadalupe González, plata en Atletismo, marcha 20 km; María del Rosario Espinoza, plata en Taekwondo 67 kilos.

Por último es necesario destacar la participación de María del Rosario Espinoza que obtuvo su tercera medalla en una Olimpiada, subrayamos que es la única mujer mexicana en obtener este número de preseas. Todas las mujeres mencionadas abrieron espacio en la práctica del deporte, lucharon por puestos en los medalleros y ganaron. Si bien la mujer de hoy tiene ya la oportunidad de jugar y competir, debemos de recordar a todas aquellas que nos allanaron el camino en el derecho del uso del cuerpo femenino, en la igualdad deportiva. Es cierto que en la actualidad el deporte femenino es poco visible, y que la brecha de género es amplia, reconozcamos el esfuerzo que se realiza día a día por todas las mujeres deportistas que se abren espacio en condiciones competitivas.

Notas:
[1] El primer evento deportivo con personas con discapacidad se realizó en 1939.
[2] Nació en Nantes, Francia, 1884, deportista y promotora de la participación de las mujeres en el deporte, en competencias y en especial en los Juegos Olímpicos.

Fuentes:
http://www.unwomen.org/es/news/in-focus/women-and-sport#sthash.aVqKj1b0.dpuf
https://es.wikipedia.org/wiki/M%C3%A9xico_en_los_Juegos_Ol%C3%ADmpicos