Psicóloga, profesora de la Facultad de Estudios Superiores Iztacala (UNAM)
Foto: Brenda Ayala/MujeresNet

Janete Alanis Carrizo reseña la presentación del informe de 2015 de la organización Article 19, cuyas cifras son alarmantes. Resalta la violencia contra las mujeres periodistas, así como la omisión para investigar y resolver los casos por parte del gobierno mexicano, y menciona la labor de la Red de Periodistas de Juárez.
La organización internacional Article 19 presentó en marzo pasado su informe 2015, titulado: M.I.E.D.O. (Medios, Impunidad, Estado, Democracia, Opacidad), en el que dio cuenta de 397 agresiones a periodistas, de las cuales 84 fueron a mujeres, 244 a hombres y 69 a medios de comunicación. De estas, siete terminaron en asesinato, lo que hace de ese año el más violento para la prensa en México, creciendo 21.8% en comparación con 2014, cuando se registraron 326 casos.
El informe incluyó un recuento de las agresiones de 2009 a 2015, periodo en el cual se registraron 1,832 ataques en el ejercicio de la libertad de expresión (356 mujeres, 1198 hombres y 278 medios). El 58% de estos se registraron en el primer trimestre del gobierno de Enrique Peña Nieto. De las agresiones en 2015, servidores públicos son los principales responsables, con 165 casos.
La Ciudad de México y Veracruz son los estados más peligrosos para ejercer el periodismo; juntos suman 134 agresiones en 2015, con 67 cada uno; siguen Guerrero, Puebla y Oaxaca, con 56, 38 y 35, respectivamente. Tamaulipas y Veracruz son las entidades que representan mayor peligro para las y los informadores, presentando testimoniales en video que dan cuenta de ello.
Las experiencias comentadas por las y los periodistas desembocaron en una emoción que viven en común y que da título al informe: miedo. Miedo a comunicar, miedo a las agresiones contra ellos y contra sus familias, miedo a caminar por las calles; miedo que les impide dormir por las noches. En el informe, de portada negra, se lee: "El miedo a la violencia acalla los intereses de la sociedad e impide el ejercicio democrático, ahoga las voces críticas y alienta la autocensura".
Mención especial requirió el caso de las mujeres periodistas. De 2005 a este año, siete han sido asesinadas. De los 84 casos de agresiones en 2015, nueve son de violencia de género en las redes sociales, contexto en el que se sitúan la violencia física, psicológica y sexual, entre otras; casi todas ellas, con marcadas connotaciones sexuales y misóginas.
Los testimonios de las y los periodistas son en blanco y negro. Pareciera evidenciar el clima sombrío que les encierra a causa del miedo que ha recrudecido su labor informativa. Uno es de Rossana Reguillo, quien -con su característica voz grave y con cierta dureza en el rostro- habló del acoso que vivió en su cuenta de twitter, debido a su activismo y labor informativa, al participar activamente en las protestas y marchas que exigían vivos a los 43 normalistas de Ayotzinapa.
Conocí de primera mano la historia del periodista veracruzano Rubén Espinosa, asesinado en la Ciudad de México. "Quiero presentártelo, No se le ve del todo bien. Quizás un poco de apoyo psicológico le ayude. A los periodistas nos hace falta eso", me había comentado un amigo que trabaja en el diario Excélsior. La familia de Rubén estaba entre el público. Les aplaudimos desde el alma, con el dolor de todos por su pérdida, pero con la convicción de no dejar callada su voz.
Los números siguen, los testimonios se escuchan, penetran hondo en los oídos y la piel, sacuden. Me viene una lágrima imprevista que me recorre profundo en el sonido de las palmas convocadas a tal reconocimiento, pues duele conocer el difícil trajín que recorren las familias de las víctimas para reconocerlos, para encontrarlos. Ser padre o madre, hermano o hermana, amigo o pareja, puede ser muy doloroso en esta situación.
El informe también da cuenta de cómo los organismos públicos y mecanismos legales, a nivel federal y estatal, creados para la protección de los derechos de las y los periodistas, no han dado resultado. Carentes de recursos y protocolos efectivos, no hay respuesta inmediata ni garantizan la integridad de quienes llegan a necesitarlos.
Entre los organismo creados se encuentran la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión, de la Procuraduría General de la República (PGR); el Mecanismo para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, de la Secretaría de Gobernación, y el Programa de Agravios a Periodistas y Defensores Civiles, de la Comisión Nacional de Derechos Humanos.
De los testimonios proyectados en la sesión, estuvieron los de quienes integran la Red de Periodistas de Juárez (Ciudad Juárez, Chihuahua). Hablan, incitan, buscan, inquietan, emocionan, brindan opciones que -a pesar del miedo- les permitan continuar con su labor. Son mujeres periodistas que se desmarcaron de las organizaciones tradicionales para conformarse como grupo, lejano de la burocracia y el sindicalismo que solo ha entorpecido su labor en muchas ocasiones, refieren. Arrancan los aplausos del final.
La Red es uno de los ejercicios colectivos de periodistas, que han surgido para su protección. Darío Ramírez, hasta hace algunos días director de Article 19 para México y Centroamérica, hizo notar un detalle: el video de este testimonio es el único a color en la presentación. ¿La razón? Article 19 busca decir que aún se pueden esperar cosas positivas para el periodismo en México, si pensamos en este tipo de estrategias, como lo expusieron las integrantes de la Red: organizarse con fines comunes y solidarios para brindar información, brincando el cerco de la censura y la violencia. El único detalle que no menciona Ramírez, es que esta red fue creada por cinco reporteras en activo.
Al final del acto, Ramírez fue entrevistado por quienes cubrían la nota. La última pregunta fue la de un niño -con una cámara gastada y vestimenta sencilla-; al parecer, de la familia de Rubén Espinosa: "¿Por qué matan periodistas?". Ramírez respondió de manera breve:
"Porque lo que no quieren los que asesinan a periodistas, es que den la información. La información es fundamental para la sociedad, y se piensa que matando un periodista matas la información, lo cual no es cierto. Pero [...] es un punto que tenemos que proteger: la información y a los periodistas".
Este acto representó la última intervención de Darío Ramírez, como director de Article 19 durante 10 años.
(Texto con la colaboración de Guadalupe López García, periodista).


