MAYO 2016

Identidades femeninas

Lucía Rivadeneyra reseña el libro de Carola García Calderón, 'Entre la tradición y la modernidad. Las identidades femeninas en las revistas mexicanas', una investigación que puede atraer a cualquier lector/a porque une dos temas: las identidades femeninas y las revistas dirigidas a este público. Invita a leerlo para hacer consciencia en torno a dichas temáticas y así transformar la realidad.

Me gustan los libros que reflejan una pasión o varias... Cuando son poemarios, se advierte de manera inmediata si hay o no entrega. Cuando es narrativa, a veces, se dosifica aunque de pronto se pueda desbordar. Ocurre algo semejante con el ensayo; pero, con los trabajos de investigación sucede que, en ocasiones, se abandonan sin haber advertido esa emoción de la que se nutre la vida.

Ver condensado en un texto la cultura patriarcal en la vida cotidiana, y en épocas recientes, es terrible. Aunque algunas personas hemos reflexionado sobre el tema, no dejan de sorprender diversos aspectos, cuando se conjuntan, se demuestran y se explican.

Hay libros que atrapan a cualquiera. Las identidades femeninas son un tema y éstas, en las revistas femeninas son otro. Carola García Calderón traza un puente entre ambos asuntos y ofrece el volumen Entre la tradición y la modernidad. Las identidades femeninas en las revistas mexicanas. Los planteamientos, los ejemplos y la realidad son dolorosos por ser reflejo de una cultura de la opresión.

La autora, quien entre otros estudios tiene licenciatura y maestría en Ciencias de la Comunicación y un doctorado en Sociología, presentó su trabajo de tesis con este tema en sus mocedades. Luego aquella tesis se publicó como libro y de ahí en adelante no ha abandonado la temática; lo cual ha permitido que se enriquezca, que se confirmen hipótesis, que surjan nuevas... Su experiencia didáctica, sin duda, ha colaborado en su formación como investigadora: aplica una metodología que puede atraer al lector más ajeno.

Esta investigación está dividida en cinco capítulos: hace un planteamiento del género y la identidad femenina; habla de las revistas femeninas; ofrece imágenes tradicionales en éstas; luego va a las nuevas identidades femeninas en las revistas mexicanas; y, finalmente, a la imagen femenina en el siglo XXI que ya apuesta -en cierta forma- al hedonismo, al trabajo, la autoestima y la autovaloración. La bibliografía que ofrece es abundante y sugerente, es como un abanico que acerca al tema milenario e infinito del sometimiento.

Muy interesante es ver cómo en poco más de tres décadas hay alternativas. Algo ha cambiado. De las revistas Buenhogar (hasta el nombre lo sugiere) a Vanidades ("característica" de las mujeres) y Cosmopolitan (la chica cosmo) a Mariclaire o Mujer ejecutiva. El panorama llama la atención, ya que en las publicaciones mencionadas todo estaba enfocado a decirle a la mujer cómo debía ser, cómo se debía comportar en la mesa, en la escuela, en la cama, cómo debía ser feliz... Si revisamos los ejemplos que da el libro, queda la sensación de que estaban dirigidas a minusválidas emocionales que no sabían tomar decisiones por su cuenta. Bueno, todavía hay quien cree que ¡hay que pedirle permiso al marido!

Carola afirma: "Más allá de las recomendaciones acerca del vestir, el maquillaje, la cocina o los sitios para vacacionar, las revistas asumen el papel de consejeras en los aspectos sentimentales, amorosos o sexuales; éste es su principal carácter de orientadoras en el que se vincula con la reafirmación de patrones y modelos de comportamiento".

Hace una cita muy acertada de la sección de correspondencia, de la revista Veintitantos: "Hola amigas. Me encanta la revista, siempre la he visto como una amiga cool y ¡experimentada! Aunque hay que confesar que a veces me pongo triste, tantos consejos de amor y yo soltera, pero sé que va a llegar a mi vida un chico guapísimo. Sandra G. Sandy". Respuesta: "¡Qué padre que seas una chica optimista! Eso quiere decir que algo se te ha pegado de nuestros artículos. Y sabes ¡nos fascina la idea de ser tus amigas!" (2007). Y esto ya es siglo XXI.

Por supuesto, la carta y la respuesta no pueden ser más idiotas. De hecho, muchas cartas son redactadas por los editores. Todas tienen el mismo estilo. Esta lo único que refleja es la soledad y la "necesidad" de un hombre "guapísimo". La soltería es triste. Pero no hay bronca, la revista es su amiga. Sí, ajá.

En los últimos años, dice la también miembro del Sistema Nacional de Investigadores, las nuevas propuestas de identidades en las revistas femeninas giran en torno al mundo del consumo, ya que ahora hay mujeres económicamente independientes; en estas publicaciones se privilegia la juventud, lo light y la delgadez; la sexualidad ya existe con una actitud activa y agrega que "desde Cosmopolitan se empezó a manejar el tema de esta manera; y, finalmente, el mundo laboral, las mujeres ya trabajan con remuneración. Sin embargo, el consumo es el común denominador".

Identidades femeninas... lleva a la realidad de las mujeres que viven en un mundo de consumo agobiante, a ver que las identidades cada día son las mismas, pero con más presiones. Las revistas se han ido adaptando, digamos que al siglo XXI. Empero, aunque ya se hable en ellas de circunstancias del mundo laboral, de los negocios... una mujer ejecutiva debe de ser bella.

"Los consejos que se brindan en sus páginas ya no sólo se refieren al ámbito sentimental o al hogar, ahora se dirigen a la mujer que toma decisiones y a los problemas que se presentan dentro del campo laboral y cómo adaptarse a ellos: 'Despido de personal. Guía práctica para hacerlo profesionalmente' (Mujer Ejecutiva, 2010) y 'Llegó el nuevo jefe? No lo padezcas. Aprende a tratarlo. Miedo, angustia y estrés son los sentimientos que suelen apoderarse de cualquiera cuando se anuncia que habrá cambios en la empresa. No caigas en esta trampa. Mejor entérate de lo que debes hacer' (Mujer Ejecutiva, 2010).

Los consejos siguen. Pero... la política está restringida y con los temas económicos casi ocurre lo mismo. Muy interesante resulta acercarse a este texto para abundar en algunos de los muchos aspectos que todavía hay que cambiar. Importante es mencionar que la publicidad es brutal. La autora da un ejemplo: de 72 páginas, 25 son anuncios.

Invito a leer el trabajo, a reflexionarlo y a recomendarlo a hombres y mujeres. Habrá quien nunca se haya cuestionado estos aspectos y de ahí viene la trascendencia de la investigación: si no se hace consciente una realidad, no se puede transformar.

Carola García Calderón ha guardado fidelidad a sus temas de investigación. La publicidad es otra de sus especialidades y tiene mucho que ver con las revistas. Su labor en la formación de cientos, por no decir que miles de estudiantes en la UNAM, en donde es catedrática desde hace varias décadas, es una muestra de su tenacidad y profesionalismo.

Y no tengo duda de que éste, su más reciente libro es un ejemplo de que, al menos en la investigación, sí hay amores y pasiones eternas.

García Calderón, Carola. Entre la tradición y la modernidad. Las identidades femeninas en las revistas mexicanas. LEEA. Estrategias corporativas. México, 2016. 263 pp.