ABRIL 2016

Violencia obstétrica

Foto: Brenda Ayala/MujeresNet

Georgina Ligeia Rodríguez Gallardo analiza el tema de la violencia obstétrica a través de la cesárea, que en países en desarrollo se practica sin tener como objetivo el preservar la vida de la madre o del o la menor. La autora señala que hay un vacío en investigaciones que den cuenta de los efectos inmediatos y futuros de este procedimiento.

El hablar de violencia hacia la mujer remite hacia diferentes ámbitos del desarrollo humano. Generalmente nos enfocamos a la manifiesta en la relación de pareja o bien en la laboral. Sin embargo, en cualquier esfera de la actividad de la mujer la violencia de género se hace presente. En esta ocasión me enfocaré a la violencia que se da en el sector de salud, específicamente en la obstetricia [1], la cual se da sin importar la condición social, cultural o económica de la mujer, si bien las condiciones de vulnerabilidad pueden agravar la manera en que se manifiesta.

La agresión obstétrica queda oculta, o es tolerada debido a que la paciente se encuentra en un estado de fragilidad extrema. Si a esto se suman otros factores como la pobreza y el bajo nivel de escolaridad, los niveles de repercusión a la salud de la madre y del menor son mayores. Afectando no solo a su salud física y mental, sino en muchas ocasiones el coste es la vida misma, de la madre o del o la menor.

Es por ello, que los diferentes organismos internacionales trabajan en disminuir la mortalidad materna e infantil, pero esto no se queda ahí, ya no solo es el acceso a los servicios de salud, que es un derecho humano, sino a la calidad, oportunidad y accesibilidad de éstos.

Si bien, la forma en que padece la violencia obstétrica la mujer y el menor son diversos, abarca desde el maltrato verbal, psicológico [2], falta de información por parte del personal médico, maltrato físico y en las peores circunstancias la pérdida de la vida. Con la finalidad de tener una idea de la gravedad del tema mencionaré las formas de violencia obstétrica más frecuentes como es la privación del o la menor, esto es, que al momento del nacimiento no se le permite a la madre convivir con su hijo/a; la práctica médica deficiente o insalubre lo que repercute en su salud y la del o la menor; las llamadas prácticas invasivas como el tacto realizado por más de una persona; la práctica de la episiotomía; el uso de fórceps; aplicación de la maniobra de Kristeller; realizar raspaje de útero sin anestesia; medicación innecesaria o deficiente; la aplicación de diversos métodos anticonceptivos obligados o sin consentimiento; aceleración del parto; la negación o retraso de la atención médica. Hemos sido testigos de diversos partos que se dan a los accesos de los centros m édicos o en la calle, porque se le niega la atención a la mujer, lo que es un abuso de autoridad y un atentado a los derechos humanos.

En esta ocasión ahondaremos en la práctica de la cesárea. La cesárea puede ser planeada o no, esto es, la mujer puede tomar la decisión entre parto vaginal o cesárea, cuando se decide por esta segunda generalmente se debe al temor al parto natural o por la comodidad de programarlo no por la conveniencia médica; en otras ocasiones se presenta por complicaciones en el parto, las cuales no siempre son justificadas médicamente. A lo que se suma la prerrogativa del médico en función que decide practicar cesárea sin una justificación médica tangible, o justificable, ya que programar el parto es cómodo para ambas partes, lo que se presenta a la paciente como una ventaja, cuando no es así.

¿Por qué este tema debe de ser una preocupación en el tema de la violencia de género? Debido a que el incremento no es un hecho solo de México, es una tendencia mundial, la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2015, realiza la "Declaración sobre tasas de cesárea", bajo la línea: "Debe hacerse todo lo posible para realizar cesáreas a todas las mujeres que lo necesiten en lugar de intentar alcanzar una tasa determinada" (OMS. 2015:1). Este planteamiento se deriva de la consideración de profesionales de la salud en 1985 en que se buscaba reducir las tasas de mortalidad materna y perinatal, se señaló que la tasa ideal de cesárea debería de fluctuar entre el 10% y el 15%, lo cual en lugar de plantearse como un mínimo deseable se desvirtuó a una meta, principalmente en países de desarrollo en donde se practica sin que el objetivo sea el preservar la vida de la madre o del menor. "En los últimos años, los gobiernos y los profesionales de la salud han expresado su preocupación respecto del incremento en la cantidad de partos por cesárea y las posibles consecuencias negativas para la salud materno-infantil. Asimismo, cada vez más, la comunidad internacional hace referencia a la necesidad de revisar la tasa recomendada en 1985." (OMS, 2015:1)

El documento de la OMS, Declaración sobre tasas de cesárea, ofrece las siguientes conclusiones:

"1.- Las cesáreas son eficaces para salvar la vida de las madres y los neonatos solamente cuando son necesarias por motivos médicos.

2.- A nivel de población, las tasas de cesárea superiores al 10% no están asociadas con una reducción en las tasas de mortalidad materna y neonatal.

3.- Las cesáreas pueden provocar complicaciones y discapacidades significadas, a veces permanentes o incluso la muerte, especialmente en los lugares que carecen de instalaciones o de capacidad para realizar cirugías de forma segura y para tratar las complicaciones quirúrgicas, idealmente, los cesáreas deben realizarse solo cuando son necesarias por razones médicas.

4.- Debe hacerse todo lo posible para realizar cesáreas a todas las mujeres que lo necesiten en lugar de intentar alcanzar una tasa determinada.

5.- No están claros los efectos que tienen las tasas de cesárea sobre otros resultados como la mortinatalidad, la morbilidad materna y perinatal, los resultados pediátricos y el bienestar psicológico o social. Se necesitan investigaciones adicionales para comprender los efectos sanitarios de las cesáreas algunos resultados inmediatos y futuros" (OMS; 2015: 4).

Ahora bien ¿qué sucede con la cada vez más frecuente práctica de la cesárea? Nada, continúa realizándose sin una justificación médica válida, ya sea por comodidad y la creencia de que resulta lo más conveniente para la mujer. Puede sonar reiterativo, pero esto representa una agresión a los derechos humanos de la mujer, con afectación a su salud física y mental además de que no se tiene claridad en el grado de la repercusión. Hagamos solo un planteamiento, ya que me faltan elementos tangibles para ofrecer, pero pensemos en la preparación psicológica, biológica y física de la mujer y del o la menor durante el proceso de parto, ambos cuerpos experimentan cambios para ese momento, la carga de neurotransmisores y hormonas que se liberan y la función que cumplen son amplios y primordiales para que el o la menor cierre su proceso de gestación y construya los elementos necesarios para enfrentarse al mundo exterior y a su vez la mujer se alista para la consumación del largo proceso de gestar una vida en su organismo, su cuerpo requiere de esa liberación de neurotransmisores y hormonas para cerrar el ciclo e iniciar la etapa de crianza. Con la cesárea esto se interrumpe, es una irrupción del o la menor que es extraído/a del vientre materno, y una agresión de la madre, que tarda en recuperarse, y tiene mayor posibilidad de padecer depresión post parto.

En resumen, la cesárea se debe de realizar bajo una justificación médica, para lo que se recomienda la clasificación de Robson, que consiste en la descripción precisa de 10 grupos en que debe de aplicarse la cesárea. En 2011 la OMS, posterior a una revisión consideró que la clasificación de Robson es adecuada y que permitirá realizar un seguimiento y evaluación internacional de las tasas de cesárea. En 2014 la OMS llevó a cabo una exposición de los resultados de estos estudios en Ginebra con un pánel de expertos llegando a conclusiones que se resumen en que la clasificación de Robson funciona, que permite realizar comparaciones, que la información debe ser pública, pero principalmente que se debe optimizar el uso de las cesáreas. El estudio de la repercusión en el la menor y en la madre del uso de la cesárea es un tema que también debe estudiarse a profundidad, pero principalmente se debe trabajar y garantizar la salvaguarda de los derechos humanos de la mujer y de su hijo/a bajo cualquier precepto.

Notas:
Organización Mundial de la Salud, OMS, Declaración de la OMS sobre tasas de cesárea, 2015. https://es.search.yahoo.com/search?p=Declaraci%C3%B3n+de+la+OMS+sobre+tasas+de+ces%C3%A1rea%2C+2015.&fr=yset_chr_syc_oracle&type=orcl_default

[1] Rama de la medicina que cuida la gestación, el parto y el puerperio. (http://definicion.de/obstetricia/)

[2] La mujer sufre de discriminación, trato deshumanizado, groserías, humillaciones, burla, y críticas.