Doctora en Estudios Latinoamericanos (UNAM). Feminista y docente en la FCPyS-UNAM y en el CEU-PART.
Layla Sánchez Kuri, en su primera columna en MujeresNet, comparte el porqué del nombre de 'La Ciudad de las Mujeres' y explica que abordará la vida y obra de mujeres que construyen libertad, amor y sabiduría, que con su trabajo abren camino a las siguientes generaciones. E invita a las lectoras y lectores a recorrer junto a ella esta ciudad para construir un lugar mejor para vivir.
"Hola, bienvenidas y bienvenidos una vez más al recorrido que hemos preparado para ustedes, por callejones y barrios de La Ciudad de las Mujeres". Así comenzaba el programa de radio que dio origen a este espacio en el ya lejano año de 2010, cuyo objetivo se planteó desde una mirada crítica y constructiva para visibilizar, explicar y analizar, desde la visión de la cultura, la situación actual de las mujeres en un mundo que a pesar de sus avances tecnológicos y grandes conocimientos científicos, es desigual e injusto respecto a los derechos femeninos.
Ahora, la construcción de la hipotética ciudad, levantará sus muros desde las páginas de MujeresNet, lo cual es motivo de gran alegría por la responsabilidad que ello implica, llevarles a transitar por todos los rincones de una ciudad que sea nuestra, donde todas y todos tengamos la decisión de transformar, discutir y alimentar para que este espacio se construya como el lugar que tanto anhelamos.
La Ciudad de las Mujeres es un homenaje y un reconocimiento a una gran mujer, inspiradora y ancestra no muy conocida por muchas: Christine de Pizán. Mujer que vivó en la Edad Media cuya firme decisión de salir adelante sola la ubica como una progresista luchadora e inspiradora del feminismo.
De Pizán fue una mujer que vivió con lujos y muchas oportunidades impensables para otras mujeres de su época. Filósofa y escritora, conocía de ciencia y arte gracias al apoyo recibido por su padre, médico de la corte de Carlos V, a pesar del descontento que esto causaba en su madre.
Nació en Venecia, pero muchos años de su vida los desarrolló en Francia, por ello la mayor parte de su obra que consta de un poco más de una treintena de libros, está escrita en francés.
Uno de los textos traducido al castellano, "La ciudad de las damas", es la base de concreto que soporta la construcción de nuestra propia ciudad.
La Ciudad de las Mujeres comparte con esta obra, su interés por mostrar que las mujeres de todas las épocas y en todos los lugares del planeta, han contribuido de manera activa e inteligente, en la edificación de las sociedades del mundo.
La Ciudad de las Mujeres no es un espacio en particular, se dimensiona como una ciudad sin fronteras, respetuosa de creencias e ideologías por su actitud plural e incluyente; un espacio más allá de los confines del planeta pero con los pies bien puestos en el terreno desde donde denuncia, defiende y proclama a partir de la Razón, la Rectitud y la Justicia, esas tres damas puestas a conversar por Christine de Pizán para desarmar la misoginia y el desprecio patriarcal hacia las mujeres y todo lo femenino.
Se desarrollarán aquí, la vida y obra de muchas mujeres constructoras de libertad, de amor y de sabiduría. Al igual que lo cita "La ciudad de las damas": "Una ciudad levantada y edificada para todas las mujeres de mérito, las de ayer, hoy y mañana".
Se hablará de todos los temas que incumben a la mitad de la humanidad para no dejar nada afuera y sea posible ver a la luz de todos los días, las aportaciones y luchas de las mujeres abriendo caminos, senderos y horizontes de pensamiento para la construcción/desconstrucción de nuevas posibilidades vitales.
La enseñanza más fuerte de Christine de Pizán está más allá de sus letras; fue la primera mujer que logró sobrevivir de su escritura, en una época donde esa actividad era prohibida para las mujeres. Con ello fue capaz de sobreponerse a la muerte de su esposo y mantener a sus hijos y a su madre sin la necesidad de volver a casarse. Un ejemplo de autogestión e imaginación. Una mujer empoderada, dirán hoy.
No sólo escribía, supervisaba todo el proceso de elaboración de sus libros, desde la ilustración de sus textos, donde ella decidía la temática de las mismas, hasta la encuadernación.
Su cuerpo físico dejó de existir aproximadamente en 1430, pero el legado expandido a través de su escritura, la mantiene viva y actual.
Invitadas e invitados están a recorrer esta ciudad donde podrán caminar sin miedo y con la seguridad de que al explorar todos sus recovecos, calles y callejones, construiremos un lugar mejor, basado en el conocimiento y la sensibilidad necesaria para que la imaginación vuele.



