FEBRERO 2016

Llaman al diálogo y la articulación de diversos feminismos

Foto: Emma Blancas/MujeresNet

Mujeres provenientes de más de 20 estados de la República y representantes de los diferentes feminismos analizaron los avances y los pendientes a un siglo de realizado el Primer Encuentro Feminista.

Ciudad de México /MujeresNet.- No se han erradicado la discriminación y la violencia hacia las mujeres a un siglo de realizado el Primer Congreso Feminista en Yucatán, por ello es necesario el diálogo y la articulación entre los diferentes feminismos, concluyeron las asistentes al conversatorio "100 años de feminismo en México: La historia de una organización y los desafíos actuales", realizado el 29 de enero de 2016 en el Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana.

A este encuentro se dieron citas decenas de feministas de más de 20 organizaciones de toda la República para discutir sobre los avances, los retrocesos y las estrategias para superarlos.

Ana Lau Jaiven, profesora e investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Xochimilco, realizó un recorrido histórico de los diferentes feminismos de la clase media desde 1900 hasta 1970, donde destacó el derecho al voto y a la educación que se han logrado, pero que hay otros que siguen sin conseguirse como el reconocimiento de los derechos sexuales y reproductivos o la paridad política.

Rescató que las mujeres participantes del Primer Congreso Feminista tenían un gran conocimiento sobre el feminismo, pero también sabían defenderse y discutir; además del posterior surgimiento de redes de mujeres que generaron opinión pública sobre sus demandas, cuyo alcance no sólo se dio a nivel nacional sino que se convirtieron en "feministas internacionales", al acudir en 1922 a un Congreso en Maryland, Estados Unidos, donde también se discutían los temas de la educación y la ciudadanía.

La doctora en Historia recalcó que los diferentes feminismos coincidían en el derecho al voto, el cual se consiguió hasta 1956, cuando "se siente que las mujeres pueden votar sin la influencia de la iglesia", por ello reconoció los enormes esfuerzos de todos los feminismos y espera que sigan vivos en la posteridad.

Al respecto, Teresa Pérez Vázquez, directora del Centro de Investigaciones para la Equidad, Política Pública y Desarrollo A.C., expresó su orgullo de pertenecer a esos feminismos, pero al mismo tiempo lamentó que en algunos temas haya retrocesos. Además continuó el recorrido histórico desde los años 80 hasta la fecha y destacó la actividad de diversos grupos y colectivas feministas que pugnaban por la autogestión como el Grupo Autónomo de Mujeres Universitarias (GAMU), pero también de instituciones como el Centro de Apoyo para Mujeres Violadas, A. C. (CAMVAC).

La feminista también recordó que en esa época surgieron los términos como el de "género" y "techo de cristal" que ayudaron a entender las diferentes maneras de intervenir en los problemáticas de las mujeres.

Además del surgimiento de los instrumentos legales internacionales que México firmó como Belém do Pará o la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer (CEDAW). Se habló de las mujeres indígenas, del movimiento urbano popular y de la institucionalización del feminismo en la política pública como Promujer; las comisiones de igualdad de género en el parlamento, así como la participación de las mujeres en puestos políticos. Y para el año 2000 se retoman los Encuentros Nacionales Feministas (ENF), así como las leyes sobre la violencia de género, igualdad, Interrupción Legal del Embarazo (ILE), los temas economía del cuidado, mujeres y pobreza, participación de las jóvenes, la sentencia del Campo Algodonero y la igualdad sustantiva. Y finalizó con las redes de mujeres formadas en los 90 como el de las obreras, sindicalistas o periodistas.

En su participación Estela Aguirre, ambientalista de Puebla e integrante de la Red Nacional de Asesoras y Promotoras Rurales, compartió su experiencia sobre el feminismo rural y declaró que los derechos de las mujeres también son atravesados no sólo por la clase, sino por la etnia y como respuesta surgen los feminismos poscoloniales que critican al hegemónico.

La también maestra subrayó que se debe posicionar la defensa de los territorios, desde el cuerpo, hasta el derecho a la alimentación, de los recursos naturales, los cuales están siendo amenazados por intereses particulares.

Sobre el feminismo medioambiental, participó Friné López, de Espacio Autónomo A.C., quien recordó la construcción de política pública sobre el medio ambiente con perspectiva de género. Y de la importancia de este feminismo que tumba la idea esencialista de que "las mujeres son las grandes ambientalistas" y que es su única obligación tratar el tema.

Alma Margarita Oceguera, lesbiana feminista, expresó que a pesar de que se ha apoyado la visibilización de otros movimientos, las lesbianas siguen sin estarlo en los feminismos y como consecuencia las demandas no se han incorporado del todo a la agenda feminista actual. Denunció que en los ENF se da voz a las transfeministas pero no a las lesbianas. Por ello, exigió mayores espacios de difusión, hacer acuerdos y pactos feministas, para impulsar agendas locales y crear protocolos, además de impulsar urgentemente una educación laica y una política pública para garantizar la vida digna de las lesbianas.

Lourdes García, integrante de Ciudadanía en Movimiento en Camino a la Igualdad de Género A.C. y moderadora de este conversatorio, concluyó que a 100 años de haberse realizado el Primer Encuentro Nacional Feminista, no se han erradicado la violencia y discriminación contra las mujeres.

Finalmente las asistentes a este conversatorio pertenecientes a 20 estados de la República como Zacatecas, Oaxaca. Michoacán, Ciudad de México, Yucatán, estado de México, Puebla, Guerrero, Baja California Sur, por mencionar algunos, coincidieron en que uno de los grandes retos es el de construir un diálogo y articulación entre los diferentes feminismos para definir ejes de trabajo que incluyan a las mujeres indígenas, campesinas y mujeres jóvenes, además de incorporar los aportes de la academia e "institucionalizar el género pero no estar institucionalizadas", concluyeron.