Foto: Emma Blancas/MujeresNet
Declaratoria de la Alerta de Violencia de Género nacional, paridad política, reconocimiento de las mujeres afromexicanas, inclusión de la perspectiva de juventudes, así como de las mujeres transfeminsitas y lesbianas, fueron algunas de los temas de la agenda feminista.
Toluca, Méx. /MujeresNet.- Después de dos días y medio de actividades del Encuentro Nacional Feminista (ENF) llevado a cabo del 16 al 18 de octubre 2015 en Toluca, estado de México, las más de mil mujeres asistentes a este evento se reunieron en la plenaria final para verter los pendientes, las acciones y la elección de la próxima sede del ENF.
En el tema político y de justicia, las demandas son la liberación de las presas políticas, principalmente la de Nestora Salgado, así como la investigación de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa.
También se apuntó el tema de la paridad política en los congresos locales, la cual se lograría a través de la articulación de las mujeres para que se reformen las leyes electorales y así accedan a espacios de decisiones.
Las feministas también propusieron un observatorio sobre paridad política y que la violencia en este espacio sea reconocida y tipificada como delito. Todo eso bajo un código de ética feminista que contrarreste las alianzas políticas patriarcales, aseguraron las asistentes.
Respecto de las violencias, el colectivo Pan y Rosas propuso la conformación de una coordinadora nacional contra los feminicidios en el marco del 25 de noviembre, Día Internacional por la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres y Niñas..
En los casos de Morelos y México, las activistas de esos estados pidieron que la Alerta de Violencia de Género (AVG) sea efectiva y no una simulación, y pidieron el apoyo de otras colectivas de otras entidades para presionar al gobierno.
Todas las feministas coincidieron en exigir que se declare la AVG en todo el país, ya que no hay una entidad que no tenga feminicidios. "La violaciones contra las mujeres es común en todo el país. Tenemos que trabajar desde la comunidad pero al mismo tiempo exigirle al Estado".
En la agenda de salud, las feministas exigieron la despenalización de la interrupción del embarazo en todo el país y libertad de las mujeres presas por abortar.
Además se instaló una mesa de discusión contra la iniciativa del Senado de la República sobre la maternidad subrogada, presentada el 13 de octubre de 2015, la cual viola los derechos sexuales y reproductivos, además de los principios de igualdad y no discriminación, al prohibirla en todos los términos, sostuvieron.
Este encuentro feminista destacó por la participación de las mujeres afromexicanas, jóvenes, transfeministas, lesbianas y comunicadoras.
En ese orden, las mujeres provenientes de Guerrero, Oaxaca y otros estados pidieron el apoyo de las feministas para presionar al Estado que las tome en cuenta como mujeres afrodescendientes: "Las mujeres negras tenemos un problema: en la Constitución política no existimos, es urgente el reconocimiento para ejercer nuestros derechos".
Las mujeres jóvenes declararon la necesidad de políticas públicas con perspectiva de juventudes para que se visibilice a esta población. Se comprometieron a articular una red de estudiantes, sindicalistas, activistas e integrantes de partidos políticos para hacer visible la agenda joven en las políticas públicas.
Las mujeres transfeministas pidieron la erradicación del sistema heteropatriarcal cissexista y junto con las lesbianas pidieron ser incluidas y visibilizadas en todos los espacios.
Por su parte, las comunicadoras se comprometieron a educar y comunicar la información feminista a otras mujeres, no sólo a aquellas que tengan acceso a las nuevas tecnologías, sino principalmente a las radios comunitarias y la creación de otros medios alternativos feministas.
De forma general se comprometieron a incluir en la educación alguna materia con perspectiva de género y de derechos humanos, además de impulsar plataformas para compartir información entre las mujeres, así como observatorios feministas locales.
Sobre la elección de la sede del XI Encuentro Nacional Feminista, las asistentes tomaron en cuenta a tres entidades: Guerrero, Michoacán y Puebla. Arguyeron que pese a que en todo el país hay violencia contra las mujeres, en estos estados se acentúa más.
Guerrero argumentó que el tráfico de mujeres y niñas, además de la prostitución, son algunas de las violencias que merecen atención. También el caso de las presas políticas y la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
Por su parte, Michoacán reveló que la guerra contra el narcotráfico está embistiendo a las mujeres. Además de que no hay un registro sobre aquellas que perdieron a sus familiares y se encuentran abandonadas.
Puebla manifestó que ante la pretensión del gobernador Rafael Moreno Valle de ser presidente y de su inacción frente a los feminicidios de la entidad, principalmente a mujeres jóvenes que son asesinadas por su pareja por no querer interrumpir su embarazo, se debe intervenir con acciones. A esto se suma que la entidad se convierte en un lugar de paso para la trata de mujeres y niñas. "No podemos permitir que un gobernador feminicida, misógino y neoliberal llegue a la Presidencia", clamaron.
Por consenso de la plenaria se eligió a la entidad poblana como sede del XI ENF 2017, además de que Guerrero fuera anfitrión de la primera reunión preparatoria y Michoacán de la segunda.


