Foto: Elsa Lever/MujeresNet

La tallerista Mar Cruz llamó a replantear y cuestionar el lenguaje, las situaciones y el discurso de las soledades que el patriarcado da a las mujeres, no sólo al exterior de la propia mujer, sino al interior para que el mito del amor romántico no se perpetúe. 'El problema es que lo vivan y lo entiendan', aseguró.
Toluca, Méx. /MujeresNet.- A través del análisis de canciones y sus implicaciones en la vida de las mujeres de todas las edades, se llevó a cabo el taller nocturno de amor romántico el 17 de octubre, como parte de las actividades del segundo día del X Encuentro Nacional Feminista, realizado del 16 al 18 de octubre en Toluca, estado de México.
La feminista Mar Cruz explicó por qué es importante analizar los contenidos de las canciones, ya que sin importar la época en que éstas son escuchadas, tienen un mensaje que se queda en el inconsciente "por tener la 'letra pegajosa', porque no nos cuestionamos la canción".
"Rómpeme, mátame" del grupo español Trigo Limpio fue la primera en ser analizada por decenas de feministas. Era una canción romántica de la década de los 70 cantada por una mujer de voz melodiosa, elemento importante de acuerdo con la también activista de la colectiva Lesboterroristas del estado de México.
"Prefiero que tú me mates que morirme cada día. Tus manos son dos cadenas, mi placer y mi agonía: con una me das cariño, con la otra me dominas. Prefiero sentir la espuela que me hincas cada día, a ser la flor que en un vaso olvidaste en una esquina", esta estrofa Mar Cruz consideró que "es el proceso de un feminicidio en casa, solicitado, como si fuera una parte del amor. Es increíble que nos preguntemos ¿Por qué hay tantos feminicidios? Porque hubo una generación completa que creció con estas canciones, con este mito de que el amor es esto, una idea placentera de la violencia. Quien te ama, no te hace daño, no te domina, te quiere libre y te quiere bien".
Explicaron que en la letra también se encuentra la dependencia: se tiene la idea de que es "preferible aguantar la violencia que estar sola y de que es la única persona con la que puedes estar". Además de que la mujer se encuentra como objeto a través de las metáforas de la flor o una muñeca de jade, mientras que el hombre representa lo activo: la espuela o las cadenas.
Otros elementos encontrados por las feministas fueron los celos, los castigos hacia la pareja como la indiferencia y la súplica de preferir la violencia física que "la ley del hielo"; pero también se percataron de que las canciones analizadas fueron escritas por hombres que "dicen cómo quiero que pienses sobre mí y de forma poética al decirlo en primero persona".
Así como esta letra, Mar Cruz y las feministas presentes, la mayoría jóvenes, analizaron otras durante horas en una charla en la que se expresaron experiencias personales y se generaron intercambios de ideas. Mar Cruz recalcó que esta música, denominada por las estaciones de radio como "música romántica", sigue vigente en las comunidades rurales que escuchan mujeres y niñas de 8 o 10 años, por eso es importante escucharla y analizarla y "aceptar que tenemos privilegios como feministas de estar aquí, de tener los talleres, que no todas las mujeres que quisiéramos que lo tuvieran, lo tienen. Es importante 'clavarnos' en estos orígenes feminicidas que nos llevan hacia una sociedad violenta hacia las mujeres".
Feministas de diversos estados coincidieron en que las canciones analizadas hablan de la soledad, la indiferencia y el miedo a ser mujer "fracasada, dejada" y que cada vez que no está en pareja no vale; las letras hablan de "que tenemos valía a través de una persona o una relación monógama", que pone en evidencia la permisividad de los hombres de tener más de una pareja, pero no la mujer, expresó Mar Cruz.
Además de tener cuidado con el doble discurso de las soledades del patriarcado en el que "la soledad es el castigo constante hacia las mujeres, porque yo no he visto que cuestionen a los hombres su soledad. Habría que replantearnos las soledades y en cuáles nos colocamos y replantearnos si es bueno o malo, no para una sociedad sino para nosotras mismas y reivindicar la autonomía. Habríamos que revisarnos desde el interior", explicó la tallerista.
Las feministas concluyeron que el amor romántico presente en las canciones trasciende épocas y géneros musicales, por ello, sostuvieron, es importante analizar lo que dicen para no perpetuar esta violencia y heredarla a las futuras generaciones, pero también analizar "el lenguaje patriarcal para referirse al amor, a la violencia, a las actitudes machistas y con ello estaríamos deconstruyendo, pero el problema es que lo vivan y lo entiendan".
Mar Cruz llamó a desmitificar el silencio, el ruido, las canciones felices o tristes y replantear qué es lo que te pone feliz o triste y "qué tantos mitos del amor romántico tenemos en la vida y en la práctica, pero sobre todo al interior, damos mucho amor romántico al mundo y justificamos al violento que se va, pero cuando nos toca justificarnos o tener ese apapacho hacia nosotras, no lo hay y somos muy duras y nos meremos todo. Debemos desmitificar esas justificaciones y revisar esa situación maternal que tenemos hacia afuera y no hacia adentro. Pero cierro con que no tengo la verdad absoluta, cuestionen todo, sospechen todo, pero lo más importante, cuestiónenme porque también soy hija del patriarcado", finalizó


