Suscribete Newsletter Twitter Facebook Album Flickr You Tube www.MujeresNet.info

Directora y Editora: Elsa Gpe. Lever Montoya                                                                                                                             

Frases Feministas
Unete a MujeresNet en FACEBOOK
MujeresNet on Facebook
SÍGUENOS EN TWITTER


Columnas de Opinión

Bibliotecas y libreri­as virtuales, en li­nea
Bibliotecas en Linea
Navega y documén-
tate
E-books, bibliotecas, librerías en línea


Soy feminista
Somos feministas
¿Te reconoces y defines como tal?
Escribe cómo vives el feminismo y qué importancia tiene para ti.


Escuelas, cursos, estudios en genero y feminismo
Formación en Género y Feminismo
¿Dónde, cuándo?
Diplomados, seminarios, talleres, escuelas, cursos, maestrías, doctorados...



Foro de discusion
Foro de discusión
¿A favor o en contra?
Opina, debate, argumenta...

Lenguaje no sexista
Lenguaje no sexista
¿Qué es? ¿Para qué?
Definiciones y manuales para un lenguaje y un periodismo libres de sexismo.


Tienda on line
Tienda Virtual
De todo un poco
Libros, artí­culos, carteles, postales y mucho más


Herramientas legales
Herramientas Legales
¿Cómo y por qué?
Leyes y lineamientos jurídicos para la defensa de los derechos de las mujeres...


         


Feminismo para hombres II




Foto: Brenda Ayala/MujeresNet


Por Gabriela Revueltas Valle
Jefa de departamento del Instituto Federal Electoral(IFE)

La autora nos expone cómo la desigualdad es la base de las relaciones de poder entre los géneros, situando al feminismo como el pensamiento crítico que apoya el cambio y la unión entre los seres humanos.

Actualmente, las relaciones sociales de nuestras crisis se definen por la desigualdad en todas las áreas de desarrollo, en las interacciones cotidianas y entre grupos socioeconómicos y culturales. Uno de los elementos fundamentales que atraviesan esta desigualdad en todo el mundo es el género de las personas. De hecho, la desigualdad es la base de las relaciones de poder entre los géneros y de la estructura social.

Una gran oferta se encuentra en el pensamiento feminista, y su existencia ha corrido con el estigma de ser exclusivo para las mujeres, sin embargo, éste también es para los hombres porque su fundamento nos es común: la igualdad entre los sexos es posible, aspiramos a los mismos derechos, las mismas obligaciones, los mismos bienes porque a pesar de contar con diversas capacidades podemos emprender los mismos trabajos. La riqueza al asumir que la mayor parte de las construcciones socioculturales sobre el género de nuestras vidas, de nuestra identidad, es que estamos en oportunidad de transformar los roles, las relaciones de poder y llevarnos a una condición humana en igualdad de condiciones materiales para el desarrollo, o bien para lo que cada quién elija por cuenta propia. El feminismo como pensamiento crítico, pretende cambio y solución a la injusticia de múltiples niveles.

El enemigo común, de mujeres, hombres y las identidades alternativas, podemos identificarlo y reconocerlo como el patriarcado, "el rostro" de las múltiples desigualdades. Visto así, podemos hacer las siguientes preguntas: ¿cuál es el costo que tiene el patriarcado para los hombres? ¿La razón patriarcal es incuestionable? Dice Francesca Gargallo "el feminismo es un instrumento de reflexión"; completando y apropiando: una mirada crítica sobre todo con relación al poder y al trabajo. Por ejemplo, entre todas las dimensiones, para empezar la familia patriarcal, es el espacio dentro del cual reproducimos y reforzamos la desigualdad al ser la "cuna" de los sexos, de las diferencias por roles y en donde se ubica la construcción de las identidades para el trabajo.

El feminismo no es el "otro extremo" del machismo, no es el machismo de las mujeres: un hombre puede ser feminista completamente y suscribir las demandas que bien, le traerán beneficios ya que cada vez es más probable la existencia de hombres que no son machistas. Una vez escuché a una mujer al hablar del trabajo doméstico y el asalariado: "a todos nos va bien que nos ayuden en nuestras responsabilidades." El feminismo no pretende excluir al otro género ni a todas las otras identidades, al contrario, todo lo opuesto: queremos que se vean identificados en todas las consecuencias de la desigualdad entre los sexos y sumemos intenciones.

La vez pasada me preguntaba sobre quiénes son los responsables de mantener una actitud de rechazo al feminismo, lo cual observamos tanto en hombres como mujeres y pienso que, como sucede frente a otras propuestas de cambio: rechazar el feminismo es sistematizar el miedo a una disolución de la sexualidad hegemónica: heterosexual anglosajona, con sujetos y objetos, de modo que las desigualdades se perpetúen; así rechazar el feminismo, o simplemente descalificarlo, es sostener las diversas injusticias y la crueldad. Significa tanto como reforzar la razón monolítica, la que reviste de impunidad a la desigualdad.

A este efecto debemos sumar: hay mucha tensión, violencia y temor frente este patriarcado, tanto para las mujeres como para los hombres, las sexualidades alternativas, las niñas y los niños.

Revisemos algunos de los datos que dan cuenta de la desigualdad basada en las identidades de género en todo el mundo:

•  Las mujeres constituyen dos terceras partes de los 960 millones de personas que no saben leer ni escribir (la reivindicación por la educación es vigente).

•  Las mujeres son dueñas de sólo el 10 por ciento del dinero que circula y de uno por ciento de la tierra cultivada en el planeta.

•  Dos terceras partes de los mil 300 millones de personas pobres en el mundo son mujeres.

•  Cada minuto muere una mujer debido a complicaciones derivadas del embarazo y del parto. La mayoría de esas muertes podría evitarse.

Siguiendo la reflexión, los datos nos deberían permitir imaginar a todos los hombres que, por ejemplo, también desposeídos de tierra o trabajo o dinero, descalifican las propuestas del feminismo y son parte de los desiguales. En nuestro país, particularmente, podemos escandalizarnos mujeres y hombres por lo siguiente (con datos del INEGI y la Conapred):

•  En lo que respecta a la población económicamente activa mexicana que tiene, de 14 años de edad en adelante: por cada 100 hombres, 77 participan en actividades remuneradas, mientras que sólo 42 mujeres de cada 100 lo hacen.

•  En cuanto a sueldos, del total de personas que ganan hasta un salario mínimo en nuestro país, el 52% son mujeres y 48% son hombres. Por el contrario, en el grupo que percibe más de cinco salarios mínimos, 71% son hombres y 29% mujeres.

•  Con respecto del trabajo doméstico, los hombres le dedican, en promedio, 15.2 horas a la semana, mientras que las mujeres dedican hasta 42.3 horas.

•  De cada 10 mujeres que participan en actividades remuneradas, una es trabajadora doméstica y trabaja en el ámbito informal.

•  El 91.6% de las trabajadoras domésticas no cuenta con un contrato laboral, lo que se refleja en la falta de derechos laborales, como seguridad social, salario digno, días libres, horarios de descanso, gastos médicos o aguinaldo.

•  El número de mujeres que han sufrido por lo menos un incidente de violencia por parte de su pareja en nuestro país varía entre zonas urbanas y rurales. En zonas rurales, 3 de cada 10 mujeres sufren violencia; mientras que en zonas urbanas 4 de cada 10 mujeres.

Si parte de la frustración masculina frente al trabajo se encuentra relacionada a la desigualdad habríamos de preguntarnos qué es lo que se puede hacer en el trabajo para igualar tiempos, salarios, responsabilidades laborales y reparto de tareas para asumir otra distribución. Según la encuesta sobre hogares de 2010, el 78.96% de los hogares identifica al padre como el jefe de la familia, el resto 21.03%, con pareja, señala a la madre como la jefa. Esta información es en proporción a las familias encuestadas en 2010, esto fue con 97 millones 948 mil 423 hogares, es decir una gran cantidad pero no todos.

Llevando la reflexión un poco más lejos, la carga social de la desigualdad posiciona a los hombres, también en la necesidad de reivindicar roles de trabajo compartidos, presiones económicas repartidas bajo otro esquema que los frustre mucho menos. El feminismo y sus vertientes no están en contra de ustedes, lo juro.

Consultas y material para seguir:

--Entrevista a Francesca Gargallo: http://www.nssoaxaca.com/especiales/48-equidad-y-genero/72377-el-feminismo-es-para-la-buena-vida-entrevista-con-francesca-gargallo
--http://www.inegi.org.mx/est/contenidos/proyectos/encuestas/hogares/default.aspx
--http://www.conapred.org.mx/index.php?contenido=pagina&id=424&id_opcion=436&op=436






Artículo al Azar



Escucha y piensa

Canciones para Reflexionar

TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS. © Copyright, México MujeresNet.Info, Información con Perspectivas de Género y Feminista
| Diseño: Elsa Lever M. | RSS | NINGUN TEXTO PUEDE SER REPRODUCIDO SIN PERMISO EXPRESO DE MUJERESNET.INFO | ecoestadistica.com
| Aviso Legal | Política de Privacidad | Mapa del Sitio | Su publicidad | PageRank Checking Icon