Suscribete Newsletter Twitter Facebook Album Flickr You Tube www.MujeresNet.info

Directora y Editora: Elsa Gpe. Lever Montoya                                                                                                                             

Frases Feministas
Unete a MujeresNet en FACEBOOK

SÍGUENOS EN TWITTER


Columnas de Opinión

Bibliotecas y libreri­as virtuales, en li­nea
Bibliotecas en Linea
Navega y documén-
tate
E-books, bibliotecas, librerías en línea


Soy feminista
Somos feministas
¿Te reconoces y defines como tal?
Escribe cómo vives el feminismo y qué importancia tiene para ti.


Escuelas, cursos, estudios en genero y feminismo
Formación en Género y Feminismo
¿Dónde, cuándo?
Diplomados, seminarios, talleres, escuelas, cursos, maestrías, doctorados...



Foro de discusion
Foro de discusión
¿A favor o en contra?
Opina, debate, argumenta...

Lenguaje no sexista
Lenguaje no sexista
¿Qué es? ¿Para qué?
Definiciones y manuales para un lenguaje y un periodismo libres de sexismo.


Tienda on line
Tienda Virtual
De todo un poco
Libros, artí­culos, carteles, postales y mucho más


Herramientas legales
Herramientas Legales
¿Cómo y por qué?
Leyes y lineamientos jurídicos para la defensa de los derechos de las mujeres...


         


La interrupción del embarazo





Por Adiel Martínez Hernández
Maestro en Comunicación y Antropología por la Universidad Nacional Autónoma de México. Docente e investigador de temas de semiótica, género y masculinidad, e identidades y cambios culturales.


El columnista presenta un amplio panorama de cómo es percibido el tema del aborto en el mundo occidental y judeocristiano, para después analizar al desequilibrio de políticas patriarcales sobre la ILE entre los estados de la República y el D.F.

En muchas culturas se ha construido la visión de que la maternidad es una obligación para las mujeres en tanto éstas están capacitadas biológicamente para la reproducción. En consecuencia, se establecieron penalizaciones para aquellas mujeres que voluntaria o involuntariamente interrumpieron el proceso de gestación. La antropología nos muestra que en algunas culturas, alejadas del mundo occidental y su judeocristianismo, la maternidad adquiere diversos significados.

En dichas culturas el embarazo es más un capricho de los dioses o un infortunio de la naturaleza. Por ejemplo, en las Islas Trobriand (véanse los trabajos de Malinowski) se cree que el fenómeno de la luna llena es el que preña a las mujeres y no el contacto sexual. De ahí que los hijos sean ofrendados a la luna y toda la comunidad se encargue del cuidado de los infantes sin que nadie se adjudique la maternidad o la paternidad.

Lo anterior nos muestra que las dinámicas de género en el ámbito reproductivo van a estar cargadas de significados varios, según el contexto histórico y cultural de cada comunidad. La maternidad y la paternidad adquieren valores positivos o negativos que dependen del sistema de género que la sociedad construye en sus interacciones sociales. Cada una estaría en correspondencia con los significados de feminidad y masculinidad establecidos socialmente.

El aborto es el proceso de interrupción de la gestación de la vida en los primeros meses de embarazo en las mujeres (biológicamente se diría en la hembra humana). Las causas por las que una mujer llega a abortar son varias; pero la posibilidad de ser juzgada y castigada por ello dependen de la ideología imperante sobre el cuerpo femenino y su función reproductiva. Cabe destacar que en las sociedades patriarcales, son los hombres quienes se atribuyen el derecho de someter a las mujeres a juicios punitivos sin considerar las causales que las llevaron a abortar.

En el devenir de las sociedades occidentales se han transformado los discursos ideológicos sobre la maternidad y la función reproductiva de las mujeres. Los conocimientos médicos sobre herencia genética y desarrollo de patologías han aportado argumentos para justificar la interrupción del embarazo como medida de protección para la vida de las mujeres y al mismo tiempo como estrategia para mejorar la salud comunitaria de la sociedad.

Esto ha generado un debate sobre todo en el ámbito político ya que los representantes públicos adoptan posturas opuestas con respecto al derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos. Aquí es donde nuevamente se impone la mirada de la masculinidad hegemónica, ya que son los hombres los que dominan los cargos públicos y muchos de ellos basan sus decisiones en evidencias ideológicas patriarcales.

En México es sorprendente que únicamente una entidad, el Distrito Federal, haya legislado a favor de la interrupción del embarazo por voluntad individual de la mujer; es decir, sin que exista una causal específica como la violación, el riesgo a la salud o una enfermedad congénita. Pero es más sorprendente que existan estados de la República que estén modificando sus constituciones locales para castigar a las mujeres por abortar. Y en un intento estúpido por mostrarse equitativos, algunos Congresos locales están buscando castigar a ambos progenitores.

Si bien es cierto que la participación del sujeto masculino es crucial para la consumación de un embarazo; en más de las veces las mujeres se las ven solas al momento de tomar la decisión de continuar con la gestación o interrumpirla. El discurso machista tiene como justificación que el embarazo es cosa de mujeres. Recientemente acudí a una clínica donde se practica el procedimiento de interrupción legal del embarazo (ILE) y en el tiempo que estuve observé que atendieron a siete mujeres, de ellas solamente dos iban acompañadas de sus parejas.

Actualmente, el impacto de la prensa, las redes sociales y el activismo de varias organizaciones de mujeres han permitido la liberación de mujeres juzgadas por el delito de aborto. Las condiciones de pobreza, la falta de información sobre métodos de anticoncepción y el limitado acceso a los servicios de salud son las circunstancias que las más de las veces llevan a las mujeres, involuntaria o voluntariamente, a interrumpir su embarazo. Es por ello que tanto local como globalmente, se exigen medidas integrales para solucionar este problema de salud pública a nivel mundial.

Educar a niños y jóvenes sobre salud reproductiva es el primer paso para evitar embarazos no deseados. Después, legislar a favor de la interrupción legal del embarazo como un derecho fundamental para las mujeres en todo el territorio nacional; lo que llevaría a su despenalización. Además, se debe establecer un sistema de salud pública federal que ofrezca el servicio de interrupción del embarazo a toda mujer o pareja que lo solicite.

Como lo llegó a decir Marta Lamas, que el derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos no solo es un asunto de salud sino de vida pública, de la expresión de la verdadera democracia. Aquí es donde el apoyo de los hombres se tiene que demostrar, respetando la voluntad de las mujeres y luchando con ellas por sus derechos reproductivos.







Artículo al Azar



Escucha y piensa

Canciones para Reflexionar

TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS. © Copyright, México MujeresNet.Info, Información con Perspectivas de Género y Feminista
| Diseño: Elsa Lever M. | RSS | NINGUN TEXTO PUEDE SER REPRODUCIDO SIN PERMISO EXPRESO DE MUJERESNET.INFO | ecoestadistica.com
| Aviso Legal | Política de Privacidad | Mapa del Sitio | Su publicidad | PageRank Checking Icon