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Presenta Tania de León la visión de lo femenino a través de la animación
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Por Andrea García Vázquez / Texto y Fotos
Estudiante de Ciencias de la Comunicación
La reportera informa sobre el foro 'Cámara Subjetiva', en donde se dio a conocer el papel de la mujer en torno a la animación, al igual que sus logros en el cortometraje, y la incursión de su rol como directoras en producciones independientes en las que encuentran un medio para expresarse libremente.
México, D.F., 25 de octubre de 2012/MujeresNet.- En el marco del ciclo "Mujeres en la Ciencia", en el Museo de la Mujer el pasado jueves 25 de octubre se realizó el foro titulado "Cámara Subjetiva: visión de lo femenino a través de la animación". La presentación estuvo a cargo de Tania de León, doctora en Arte, quien comenzó con una breve explicación sobre el proceso de cómo realizar una animación, el cual comienza con la idea que debe ser plasmada en un guión, prosigue un Storyboard (guión en el cuál se sustituyen las palabras por dibujos que representan las acciones de los personajes) imágenes de las principales escenas, seguido de determinar tiempos, música, sonidos.
A lo largo de la historia, en el proceso que va de la preproducción a la producción ha habido mujeres con el cargo de creadoras y animadoras; su participación en número ha sido muy reducida pero no por eso deja de ser sobresaliente, ya que han logrado destacar en los estudios de Disney, Walter Lantz y Hanna-Barbera, entre otros, por la participación en la animación de los programas infantiles. En la técnica del Stop motion ha sobresalido la checoslovaca Hermínia Týrlová, directora independiente que resuelve la animación de telas a través de alambre e hilos. Destaca también la alemana Lotte Reiniger por Las Aventuras del príncipe Achmed (1926). Algunas otras mujeres trabajaban junto con sus esposos, como Claire Parker, que estaba casada con Alexandre Alexeieff; o Franciska Themerson, artista, animadora y escenógrafa ( 1907 a 1988) que junto con su esposo realizaron cortometrajes. En estos casos el nombre de las mujeres ha sido opacado por sus compañeros. Sin embargo, también existieron mujeres que lograron trascender más que sus esposos como la animadora de El gato Félix , Margaret J. Winkler, a quien -como anécdota- los hombres la veían además de joven y guapa, un peligro por destacar en un campo laboral que hasta ese entonces sólo les correspondía a ellos.
Para 1964 se decía que los prejuicios hacia las mujeres en el campo de la animación habían terminado, pero ellas seguían realizando los trabajos técnicos de pintar y entintar esos dibujos elaborados por hombres con rangos de honor como animador principal e intercalador. El argumento era que las mujeres, por sus cualidades de infinita paciencia y el de ser cuidadosas, solo podían destacar en estas tareas de calcar los dibujos, entintarlos y colorearlos.
Después de los 80, la presencia de la mujer en escuelas de cine y arte e industria ha sido mayor. Resalta el caso de la presencia de las presidentas tanto de Cartoon Network como de Disney. En México a partir de los 90 destacan nombres y títulos como Lourdes Grobet con Lotería, Lauro Iñigo con Jorobita, Karla Castañeda con Jacinta, Colectivo Doble A de Andrea Robles y Adriana Bravo, y Rita Basulto con El octavo día , entre otras. Actualmente se puede ver cómo más mujeres que hombres se ven interesadas por la animación independiente como forma de expresión, ya que aquí encuentran un espacio para expresarse sin ninguna jerarquía tradicional a la cual enfrentarse.
Las mujeres han logrado incursionar más en puestos de directoras de sus propias producciones; el título "Cámara Subjetiva" hace referencia al trabajo que realizan mujeres según lo que ellas mismas perciben, "mujeres vistas por ellas mismas". Cabe destacar que el término de "cámara subjetiva" se utiliza en cine y refiere a lo que el personaje de alguna película está viendo, la cámara muestra al espectador lo que el personaje aprecia.
Haciendo una comparación con el término de "cámara subjetiva", Tania de León mostró tres cortometrajes realizados por mujeres: Un jour (Un día) de Marie Paccou (Francia, 1997), What She Wants (Lo que ella quiere) de Ruth Lingford (Inglaterra, 1994) y Síndrome de línea blanca de la mexicana Lourdes Villagomez; cortos en los que cada una nos comparte su forma de ver sobre diversos temas: sexualidad, capitalismo, el vacío que una mujer siente al terminar una relación, el destino de la niñas. A pesar de que se trata de temas relacionados con la feminidad, no existe ninguna idea que unifique el trabajo de las mujeres, entre ellos no hay punto de comparación, ya que se trata cien por ciento de animación de autor(a).
Se puede afirmar que la participación femenina en la industria ha encontrado un lugar idóneo para la libre expresión; el público asistente afirmó que este tipo de cine debería ser “comercial o por lo menos un poco más abierto y difundido en medios como TV”. Por lo pronto la ponente, en entrevista con MujeresNet, sugierió a todas aquellas mujeres que se encuentran involucradas en el campo de la animación que no se rindan ni le tengan miedo a este trabajo tan laborioso pero satisfactorio.
Fotos: Andrea García Vázquez
1) Tania deLeón durante el foro "Cámara Subjetiva" en el Museo de la Mujer
2) Escena del cortometraje "Un jour" (Un día) de Marie Paccou (Francia, 1997)
3) Escena del cortometraje "Síndrome de línea blanca" de Lourdes Villagómez




