Por Elvira Hernández Carballido


Trece años en línea, siguiendo los pasos de las pioneras y maestras periodísticas, cumpliendo los objetivos y ética del periodismo y la comunicación, eliminando los prejuicios sexistas en la información, trabajando con calidad y convicción el suceso noticioso con una mirada transversal a la sociedad.



Elsa Lever y MujeresNet.Info durante 13 años han sido muy generosas porque nos permiten escribir y compartir nuestras visiones de mundo, pero sobre todo escribir periodismo feminista. Por eso, para celebrar estos 13 años, yo comparto 13 razones para escribir periodismo feminista.

 

  1. Seguir los pasos de una pionera, una maestra, tu madre periodística y palpar sus palabras cuando te dice:

“El periodismo feminista es un ejercicio periodístico a favor de las mujeres y que hace posible la difusión noticiosa, informativa, analítica y social de las mujeres. Es un periodismo democrático que se da a conocer el problema de las mujeres y su movimiento, luchas e inquietudes. Hacerlo implica informar, testimoniar y socializar los problemas de las mujeres, no tener miedo a hablar de los sentimientos de la gente. Aunque lo más importante es feminizar el periodismo, hay que meterse al periodismo patriarcal a ganar espacios y para cambiar estructuras. Yo creo que cada vez hay mujeres que quieren hablar y documentar periodísticamente a las mujeres”. Sara Lovera

  1. Cumplir con los siguientes objetivos:
  • Reflexionar sobre la labor periodística y discutir cómo visibilizar la condición social de las mujeres en los medios de comunicación.
  • Crear conciencia entre los y las comunicadoras que laboran diariamente en los medios de comunicación sobre la importancia de las acciones de las mujeres en los espacios públicos.
  • Sensibilizar a las comunicadoras que laboran diariamente en los medios de comunicación sobre la importancia de hacer visibles a las mujeres como ciudadanas y sujetos sociales.
  • Movilizar sus inquietudes para continuar en la investigación, elaboración y difusión de la problemática femenina.
  • Evidenciar en los medios de comunicación la situación de las mujeres y promover el cambio de su condición actual en la sociedad.
  • Incluir la presencia de las mujeres en los medios y tratamiento de información no discriminatoria. (Carolina Velázquez, Hacia la construcción de un periodismo no sexista, 2009)
  1. Cuando cada periodista comprende y respeta esta manera de sensibilizar, podrá intentar o empezará a redactar sin prejuicios sexistas su información. Ya que ser no sexista significa:
  • Denunciar la opresión particular que sufren las mujeres en los diferentes espacios profesionales.
  • Poner en evidencia y denunciar aquello que le es adjudicado a las mujeres desde el estereotipo o la convención.
  • Tener una perspectiva crítica de la virilidad reducida a la fuerza física o al gusto por el poder y dominar a quien se considera inferior.
  • Mostrar la participación masculina en cada espacio cotidiano y advertir la presencia femenina en los ámbitos públicos. Pero ambos espacios deben ser compartidos y posibles de habitar por igual por hombres y mujeres.
  • Dignificar las imágenes que ponen en escena de manera destacada a las mujeres como tal.
  • Buscar la mutilación de roles femeninos y masculinos.
  1. La estrategia para lograr hacer periodismo feminista, puede ser desarrollada en diversas etapas. Yo he seguido al pie de la letra la propuesta compartida en el libro El sexo en la noticia de M. Bach. La primera podemos llamarla “Los escenarios”.
    • Reconocer otros escenarios de la sociedad civil donde las mujeres tengan un papel preponderante como dinamizadoras sociales, como voluntarias y protagonistas.
    • Valorar paritariamente la cobertura de los acontecimientos, sin subordinar los asuntos protagonizados por hombres, o viceversa.
    • Tomar en cuenta el fenómeno de tematización periodística, pero sin generar la simplificación de los significados, la fijación de modelos y la perpetuación de clichés.
    • Ofrecer la diversidad de roles que las mujeres desarrollan en la actualidad.
    • Diversificar las fuentes para dar voz a hombres y mujeres siempre.
    • Recordar que sus lectores son hombres y mujeres.
  2. La segunda etapa debe ser el cuidado de la redacción:
    • Evitar el genérico masculino para dominar a colectivos mixtos, con la finalidad de hacer más visibles a las mujeres.
    • Dar un tratamiento paritario a los hombres y mujeres.
    • Rechazar los estereotipos.
    • Identificar a las personas por su nombre y apellido, cargo o profesión, obviando los marcadores de sexo (la señora, la señorita, el señor, doña, don…).
    • Evitar referencia de parentesco (esposa, hija, viuda, amante), siempre y cuando no sea un dato verdaderamente relevante.
  3. Toda esta receta feminista no rinde un excelente banquete periodístico si no va comprometida con la calidad y la convicción:
    • No subordinar las informaciones protagonizadas por mujeres a la disposición del espacio ni a la colocación en la página.
    • Buscar la coherencia entre la información y la imagen que la acompaña, evitando el uso de ilustraciones que no aporten nuevos datos o que desvíen la atención del tema tratado.
    • Respetar a los personajes que aparezcan y evitar la utilización gratuita y deliberada del cuerpo de las mujeres como reclamo informativo.
    • Reflexionar sobre la importancia y la repercusión que un tratamiento determinado puede tener en la promoción o freno de cualquier práctica llevada a cabo por mujeres.

Toda esta receta feminista no rinde un excelente banquete periodístico si no va comprometida con la calidad y la convicción.

7. Escribir y escribir en todos lados sobre la existencia del periodismo feminista. Copiarse a una misma, plagiarse y volverse a citar en todo espacio que se abra pues una de mis tantas y repetidas propuesta personales fue presentada en el capítulo de libro titulado Las voces feministas que afinan género, periodismo y comunicación en México, donde yo afirmé que una periodista con un compromiso feminista podría cubrir un suceso noticioso con una mirada transversal a la sociedad.

8. Un punto muy significativo es siempre palpar la diferencia entre el periodismo sexista y el feminista.

9. Estar muy atentas en advertir que el periodismo sexista toma en cuenta fundamentalmente el parentesco o la relación que las mujeres tienen con un hombre, es decir si son esposas, acompañantes o hijas de un prominente político o un destacado personaje social, no le importa identificarlas sino adjetivarlas ya sea por las circunstancias en que aparecen o por sus características físicas.

10. Tener la necedad de que en el periodismo feminista se reconoce a las mujeres por sus logros personales y acciones en los escenarios profesionales, sociales, culturales y hasta personales. No se les adjetiva, sino que se identifica y se reconocen sus aportaciones a la vida social.

11. El periodismo feminista debe salir de las publicaciones especializadas y cubrir toda publicación para que todas las secciones, desde política hasta deportes, de sociales a cultura se rompa con estereotipos y cautiverios para presentar a las mujeres por sus logros, retos y dificultades.

12. Los casos de violencia en contra de las mujeres deben escribirse en reportajes, investigaciones completas y bien fundamentadas, donde jamás se pierda el tono de denuncia.

13. Memorizar los nombres de cada periodista feminista de nuestro país, desde Laureana Wirght hasta Bertha Hiriart, pasando por las cuatro fantásticas (Isabel Barranco, Josefina Hernández Téllez, María Isabel Inclán y Elvira Carballido), Sara Lovera por siempre, del norte del país con Leticia Castillo al sur con Soledad Jarquín, de este a oeste con Celia del Palacio en Veracruz hasta Priscila Hernández en Guadalajara. Y hoy aquí, y siempre, en MujeresNet.Info y Elsa Lever, nuestro hogar, nuestro espacio, nuestro periodismo feminista eternamente.